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La Dirección de Movilidad Urbana de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) tiene la tarea de impulsar los proyectos de transporte masivo –el Metro Bus y el nuevo Metro– y lograr su integración con el reordenamiento vial en ciudad de Panamá. El objetivo: optimizar recursos con un efectivo movimiento urbano.
Así resume el director de Movilidad Urbana de la ATTT, Rafael Escobar, la labor que se realiza desde esa oficina. También admite que cumplir la meta no es fácil y el camino para llegar a ella puede ser angustioso para conductores, transportistas y, principalmente, para los peatones.
Escobar señala que el principal reto, en materia de movilidad urbana, “es el cambio cultural”. “Saber que el bus va a parar en un sitio establecido, no en mitad de calle; que solo puede correr 80 km por hora; que los conductores son los mismos de antes, pero tienen que tener también un cambio cultural”, agrega.
El segundo reto –continúa– “es promover las infraestructuras necesarias y políticas necesarias para que el usuario pueda transportarse”; mientras que el tercero es rediseñar las rutas existentes.
En esta entrevista, Escobar responde interrogantes relacionadas con los retos antes citados y plantea las implicaciones de poner en marcha un plan estratégico de movilidad urbana en una ciudad –en la que habitan 880 mil 691 personas, según el censo de 2010; sin contar con los vecinos del distrito de San Miguelito– que por años, advierte, ha vivido con un sistema de transporte “sin reglas” y en el que imperaba “una cultura de caos”.
Al final de este proceso, explica, hay que generar políticas, tener una ley de movilidad urbana e incentivar la construcción urbana adecuada para el peatón. “Panamá tiene que ser una ciudad para caminar”, plantea Escobar.
>>> ¿Qué implica la puesta en marcha del plan de movilidad urbana?
Estos son procesos que integran un sistema con dos herramientas. En este caso se trata del sistema de transporte y las herramientas son el Metro y el Metro Bus; pero además está el peatón.
>>> ¿Cuántos buses están disponibles actualmente para los usuarios?
900 buses salen a atender la demanda de todo. En hora pico hay 300 buses en la calle, que ocupan 30 metros cuadrados. Los buses están generando tráfico.
>>> ¿En qué etapa del plan nos encontramos al mes de septiembre de 2012?
Estamos en la parte de implementación del sistema. El plan incluye una parte de planificación, otra de implementación, de operación y control y, finalmente, de reingeniería.
>>> ¿En qué quedó el tema de las paradas para los autobuses?
Estamos procurando construir sistema de paradas, en total serían 800 puntos de paradas típicas en Panamá, más 169 paradas en San Miguelito; 30 zonas pagas o estaciones, como La Doña.
>>> ¿Qué son las paradas típicas?
Las paradas típicas son paradas regulares, son las que se ven en la ciudad. Son de acrílico con metal. Este es un tema bien curioso y que no lo valoramos, pero tenemos las mejores paradas de Centroamérica. Las mismas van a ser mejoradas en términos de protección solar y de inclinación por la lluvia. También se les pondrá protectores en las bancas porque al ser de acero inoxidable alcanzan temperaturas entre las 11:00 a.m y las 2:00 p.m. de 43 grados o 44 grados centígrados.
>>> Háblenos de los montos de los contratos
El contrato de la ATTT con Eupan es de $36 millones. Incluye: estudios, diseño, factibilidad, fabricación y transporte para las paradas de San Miguelito y las zonas pagas. Además, se incluye el sistema de información al usuario que es un tablero que se colocará en 100 paradas y en el que se va a indicar el tiempo estimado del bus que pasará por allí. Es decir, qué servicio va a tener para que el usuario empiece a adaptarse a un transporte de primer mundo. Este sistema va a facilitar que uno pueda decidir la ruta a tomar. Estos tableros se harán en las100 paradas típicas y en las zonas pagas.
>>> ¿Cuál es el balance actual de la puesta en marcha del plan?
Hoy vamos por 350 mil usuarios [utilizando el sistema de transporte] y vamos a un 60% de avance de la implementación, esto es Metro Bus. Pensamos llegar a 870 mil usuarios cuando el sistema del Metro Bus esté implementando en un 100%, los cuales se compartirán con el Metro. Una herramienta complementa al otro.
>>> ¿Cuántos buses del Metro Bus están en la calle actualmente?
Hay 900 buses en la calle, pero por la decisión del usuario de viajar sentado. Si ves en las paradas hay dos filas: una muy larga (los que esperan un bus en el que puedan ir sentados) y la corta (de los que están dispuestos a ir parados). Esto significa que la ocupación de los buses, que tienen capacidad para 80 pasajeros, está entre 45 a 50 personas, lo que está exigiendo usar más buses. Lo óptimo hoy sería tener 700 buses en las calles. Estamos teniendo un problema operativo basado en la decisión del usuario. Su tiempo de transporte es mucho para ir de pie. Ese es uno de los retos más grandes que tenemos.
>>> A pesar del avance en la implementación del sistema, las quejas de los usuarios persisten. ¿Qué dice al respecto?
Sí. Así es. Esto es un proyecto que está basado en oferta y demanda. Por lo tanto, todo se tiene que basar en estadística. Primero, que el usuario tiene una decisión de viaje (voy sentado). La segunda, que al haber tantos buses en la calle aumenta el tráfico. A esta hora, 5:20 p.m., hay probablemente 700 buses tratando de traer personas de Albrook y de la Plaza 5 de mayo hacia el norte y el este de la ciudad de Panamá. Las personas esperan, dependiendo de su necesidad, el bus. Hay otros que lo llenan. Además de los buses que están en la calle también hay 400 mil vehículos. Los buses no pueden mantener la velocidad de recorrido, 35 km por hora, que se estimaba.
>>> ¿Cuáles son las velocidades de traslado en las vías más transitadas de la ciudad?
Es un tema complicado en hora pico. Hoy por hoy, la movilidad en la vía España corre a 11 km, en la vía Tumba Muerto a 18 km, y en la Ave. Transístmica a 17 km. En los corredores: el sur corre en 11 km, y el norte en 9 km por hora. Los elementos: restricción, construcción y cantidad de vehículos aumentan el tiempo en que los vehículos van a una velocidad muy baja.
>>> ¿Cuáles son los resultados del “plan antitranque” que se puso en marcha este año?
Los planes se están implementando de forma diferente. Se había previsto una movilización de camiones a ciertas horas, orillar a otros, pero nos dimos cuenta que hay que tener la buena fe de quien está manejando el vehículo. Buscamos nuevas opciones y empezamos a implementarlas. Por ejemplo, la entrada por Ave. de los Mártires está en etapa piloto. Hay que ver el comportamiento en tres semanas o en un mes. Esta opción consiste en un carril exclusivo para buses, que lleguen al Instituto Nacional y que den la vuelta. Ya no entran a la ciudad. Estamos haciendo el conteo de cuántos son los buses [que están dejando de entrar a la ciudad] para ver cuál es el impacto.
>>> ¿Cuántos buses “diablos rojos” todavía circulan por las calles de Panamá?
Rondan entre los 900 y los mil 200. No solo son los “diablos rojos” del transporte, también hay buses de este tipo de empresas privadas.
>>> ¿Qué queda pendiente? ¿Cuál es el siguiente paso?
Terminar la implementación que tiene dos procesos: retirar “diablos rojos” de las calles e implementar el Metro Bus (al 100%). Después viene el rediseño de la ciudad, esto es inventar rutas transversales. Nuestra ciudad creció desordenadamente. Solo hay estas áreas cuadradas: Casco Viejo, San Francisco y Bella Vista. El resto creció de manera desordenada. Entonces, la idea es tener vías transversales: de la Ave. 12 de octubre hasta Panamá Viejo; en la vía Brasil, desde Punta Pacífica hasta el Corredor Norte; y desde la antigua estatua de Roosevelt en vía Cincuentenario hasta Atlapa.
>>> ¿Cuáles son las fechas o plazos que manejan para llevarlo a cabo?
Este año esperamos salir de las rutas que representan el 55% del sistema: 24 de diciembre, Mano de Piedra, Torrijos Carter. Esperamos cumplir con eso a finales de este año. Quedan las rutas chicas. Es un proceso que sí se le puede poner fecha de cumpleaños, pero depende del dueño del bus o empresarios transportistas que tenga sus papeles en orden y puedan traerlos y hacer el proceso de forma viable. El primer semestre de 2013 podríamos estar terminando el recambio de la flota de buses. Deberían estar operando los mil 200 buses nuevos del Metro Bus. Lo que nos está faltando es terminar el proceso de compensación. Eso se trata con cada uno. Cuando sea analizada la documentación que nos traigan entonces es cuando se le pone la fecha de cumpleaños, es lo más prudente.
>>> ¿Cómo ve la ejecución del plan? ¿Cree que se pueda lograr según lo previsto?
Vemos con optimismo todos los proyectos. En un programa de proyectos, cuando tienes un buen equipo, logras el 90% o 93% de todo el programa. Creo que vamos por ese camino.

Mes de septiembre de 2012. Transitar por ciudad de Panamá puede ser complicado para quien no conoce la capital panameña, aún más cuando las vías de alto tránsito están “en obras” y los conductores se pueden encontrar con desvíos donde no los esperaban.
El tranque se ha convertido en el pan de cada día para los capitalinos y para los no residentes de este distrito en el que viven 880 mil 691 personas, según el censo de 2010; sin contar con los vecinos de los distritos de San Miguelito (en el que también hay obras viales) y de Arraiján y La Chorrera (al lado oeste del Canal) que entran y salen de la capital con frecuencia, pasando el puente Centenario o el de las Américas.
No en vano las propias autoridades que tienen que ver con los asuntos de la movilidad en ciudad de Panamá hablan de que, actualmente, hay un congestionamiento excesivo como consecuencia de un parque vehicular que supera los 600 mil automóviles circulando en las calles (la superficie del distrito de Panamá es de 2,031.2 km cuadrados).
Al término del gobierno de Martín Torrijos (2004-2009), incluso, ya se había hecho un estudio sobre el “Plan de Modernización del Transporte y Movilidad Urbana” en el que se advertía que la situación empeoraba cada día por el uso inadecuado de vías de acceso como estacionamientos y la falta de parqueaderos. El plan de ese gobierno no prosperó, pero sí dejó claro que “por años, los panameños han tenido que sufrir de un desgastado sistema de movilización urbana”, en el que el peatón o usuario se ha llevado la peor parte.
CIUDAD EN REACOMODO
Desde 2010, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) puso en marcha la construcción de la “Primera fase de la nueva red vial de ciudad de Panamá” y se espera que las 23 interconexiones contempladas en el plan, estén listas para el año 2014. Así las cosas, fácilmente se pueden ver grúas, grandes camiones y otros equipos pesados trabajando en pleno centro de la capital.
| Vea la ubicación y avance de los trabajos incluidos en el plan de reordenamiento vial en Panamá. |
A lo anterior se suma la construcción de la primera línea del Metro de Panamá –el primer sistema ferroviario en una capital centroamericana– que se lleva a cabo como una obra “fast track”, ya que también debe estar lista en 2014, al término de la gestión del presidente Ricardo Martinelli.
Para Federico José Suárez –hasta agosto pasado, ministro de Obras Públicas– estas obras de infraestructura que tienen a la “ciudad colapsada” forman parte de un “marco integral de movilidad”, el cual va de la mano con los cambios en el sistema de transporte público.
“Esto forma parte de un plan estratégico de movilidad. Se está cambiando el sistema de transporte público de buses [con la entrada del Metro Bus y la salida de los buses "diablos rojos"], se está haciendo la primera línea del Metro… hoy día no podemos ver los resultados porque la velocidad dentro de la ciudad es 0 km porque estamos haciendo muchas obras a la vez”, comentó Suárez antes de dejar el cargo de titular de Obras Públicas, en agosto pasado.
TIEMPO DE ESPERA
Durante sus últimos meses de gestión en el MOP, el actual ministro consejero en materia de obras públicas del despacho del presidente Martinelli, se encargó de dar charlas y hacer presentaciones a empresarios, universitarios y grupos de profesionales sobre las “mega obras” que impulsa ese ministerio.
En cada presentación, Suárez defendió a capa y espada cada uno de los proyectos del MOP, especialmente el desarrollo de las obras viales del “plan estratégico de movilidad”, blanco de críticas, entre otras cuestiones por la forma como se están ejecutando (de forma simultánea en varios puntos críticos o de alto tránsito).
Lo que pasa –justificó- es que 5 mil vehículos se venden al mes en Panamá, lo que significa que “entran 40 km de carros”. Si bien las obras molestan ahora, Suárez aseguró que en 2014 empezarán a verse los resultados.
“Una vez se tengan las obras de conexión van a poderse calibrar los ritmos y las rutinas del sistema de buses [Metro bus] y del Metro que van a permitirle al usuario tener capacidad de movilidad, que van a modificar la matriz de circulación vial y de transporte logístico. Hacia allá estamos apostando”, añadió.
Suárez fue reemplazado en el cargo por Jaime Ford el 20 de agosto pasado. El nuevo ministro del MOP ha dicho que se está empapando de los asuntos que impulsa esa cartera antes de hablar a fondo sobre estos temas.
CONDUCTORES Y USUARIOS PADECEN
Pero mientras esos “tiempos mejores” de los que habló Suárez llegan, lo cierto es que por las calles de ciudad de Panamá las quejas se mantienen. Conductores de vehículos particulares, peatones y hasta los que se encargan del movimiento de transporte comercial y de carga en la capital han dado un grito al cielo.
¿La razón? Tras dos años de puesta en marcha del plan estratégico de movilidad, aún no se ha visto la efectividad del "Plan de Administración Eficiente del Tráfico para la ciudad de Panamá", que impulsa la ATTT, particularmente en "horas pico". El plan empezó el 23 de abril de 2012 con el reforzamiento de agentes de tránsito en intersecciones o áreas de mayor circulación vehicular.
Según la Secretaría del Metro de Panamá, a diario se registran 2 millones de viajes en la capital –esto incluye cualquier tipo de traslado–, y el promedio de duración de cada viaje es de dos y tres horas. Esto se traduce en la pérdida de aproximadamente cuatro horas del día entre el traslado al centro de trabajo y el retorno a casa.
De hecho, en este mes de septiembre la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (Cciap) se pronunció una vez más sobre el tema y pidió a la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) que brinde un informe sobre las evaluaciones hechas para implementar el “plan antitranque”.
Los costos, por horas-hombre en la calle más el aumento del gasto del combustible debido a los tranques, han encendido las luces de alerta del sector comercial. Irving Halman, presidente de la Cciap, ha dicho que difícilmente se puede cuantificar con exactitud las implicaciones de la baja productividad debido a los constantes congestionamientos vehiculares, pero definitivamente tienen un impacto.
(Busque este miércoles 12 de septiembre la siguiente entrega del especial "Movilidad Urbana en Panamá": conozca qué piensan los usuarios del cambio de transporte público de la capital)

La Autoridad de los Servicios Públicos (Asep) le advirtió este martes, 28 de agosto, a la empresa de distribución eléctrica Empresa de Distribución Eléctrica Metro Oeste (Edemet), del grupo Gas Natural Fenosa, que será multada con $10 mil diarios.
La multa se hará efectiva si la empresa incumple con una serie de acciones solicitadas por la Asep “para mejorar la red de distribución en Panamá oeste y disminuir las interrupciones en el servicio de electricidad” en este sector, informó Zelmar Rodríguez, administradora de la Asep.
La entidad ordenó a Edemet que le presente una declaración jurada, por subestación y circuito, de las acciones que ha adoptado para el mantenimiento y reparación en su red de distribución de energía eléctrica.
Además, personal de la entidad se encargará de verificar el cumplimiento de la mejora en el servicio, agregó Rodríguez en una conferencia de prensa.
“El incumplimiento [de estas acciones] será considerado como desacato” y se impondrá la multa de $10 mil diarios hasta que se dé cumplimiento a lo solicitado, añadió Rodríguez.
Tal sanción ya había anunciada la semana pasada por el jefe de Estado panameño, Ricardo Martinelli, quien –el 22 de agosto- dijo durante un acto oficial que Edemet sería multado por $10 mil diarios “hasta que corrija el problema que tiene con el servicio en sectores como Arraiján y La Chorrera”.
La empresa, en tanto, aún no se ha pronunciado sobre esta advertencia.
El nuevo llamado de atención, so pena de multa, que realizó la entidad reguladora se suma a la multa por $24.9 millones que le impuso a Edemet por los apagones en el sector oeste. Rodríguez recordó que la sanción está congelada porque la compañía presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia.
Las autoridades han reiterado en los últimos días el llamado de atención para la empresa de Gas Natural. Incluso, el Presidente señaló que ya es hora de que la empresa de distribución eléctrica “empiece a trabajar y a dar un buen servicio”.
Estas advertencias surgen un año antes del vencimiento del contrato de concesión –por 15 años– que tiene Gas Natural (Edemet y Edechi) con el Estado. Aún está pendiente que el Gobierno, a través de la Asep, ponga en venta el 51% de las acciones que controla el sector privado mediante contratos para la distribución eléctrica.
Actualmente, la distribución energética en Panamá está en manos de Gas Natural Fenosa (propietario del 51% de las acciones, mientras que el 49% restante le pertenece al Estado panameño) y Ensa (cuyo 51% de acciones está en manos de la colombiana Empresas Públicas de Medellín).
Ensa atiende el este de la ciudad de Panamá, las provincias de Colón, Darién, Guna Yala y las islas del Pacífico. Y Gas Natural Fenosa le brinda el servicio al resto de los usuarios del país.
ASEP ESPERA MÁS RECLAMOS
La Asep anunció cambios en su horario de atención al público, el cual queda de la siguiente forma: de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. (de lunes a viernes) y de 9:00 a.m. a 4:00 p.m. (los sábados).
Para atender los reclamos de los usuarios del servicio eléctrico en Panamá oeste, personal de la Asep se trasladará a puntos céntricos de los distritos de Arraiján, La Chorrera y Capira los próximos dos fines de semana en horario de 9:00 a.m. a 4:00 p.m.
El fin de semana del 1 y 2 de agosto se atenderá a los usuarios de Arraiján y los puestos de atención al cliente se ubicarán en el Súper Xtra y en El Rey de Vista Alegre.
Los días 8 y 9 de agosto se atenderá a los residentes de La Chorrera. El puesto de atención estará ubicado en el Paseo Libertador. Mientras que el 15 y 16 agosto les corresponderá a los usuarios de Capira, que podrán acudir al parque San Isidro.
La Asep advirtió que la recepción de reclamos se hará debido a las quejas de usuarios que han reportado daños en sus electrodomésticos debido a los constantes bajones de luz en Panamá oeste.
Los funcionarios de la entidad solo recibirán los reclamos siempre y cuando éstos se hayan presentado, en primera instancia, en la empresa de distribución eléctrica de este sector del país.

626 hectáreas de las mil 250 que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tendrá que reforestar como compensación a las afectaciones ambientales que conlleva el programa de ampliación tienen actualmente proyectos en ejecución.
Chiriquí, Coclé, Herrera y Panamá son las provincias en las que actualmente se desarrollan los proyectos, en zonas que tienen la categoría de áreas protegidas.
A la fecha 555 mil 470 plantas han sido sembradas-a través de 12 proyectos- con la participación de las comunidades aledañas a los sitios escogidos y a un costo de un millón 967 mil 238 dólares con 18 centésimos.
¿Por qué se escogen áreas protegidas? Abdiel Delgado, encargado del proyecto de reforestación del Programa de Ampliación, explicó que fue una directriz de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) que quedó plasmada cuando se aprobó el Estudio de Impacto Ambiental. Y la razón es lógica: al estar bajo la administración de la entidad se garantiza que las zonas reforestadas no vayan a ser afectadas por proyectos de desarrollo urbano.
“Todos [los proyectos están] en áreas protegidas, donde nos indica la Anam, porque como es una medida de compensación se evalúa el sitio con ellos y con ellos se hace la selección”, agregó Delgado, un joven ingeniero forestal que se encarga de hacer las inspecciones a todos los proyectos y fiscalizar que los contratistas cumplan con los requerimientos del contrato que firman con la ACP.
Los proyectos se licitan a través de la página web de la ACP. La reforestadora que ofrece el precio más bajo –afirma- obtiene la oportunidad de manejar el proyecto.
Ganarlo no significa que se quedará con él. Delgado aclara que aunque el compromiso de la ACP es que cada proyecto de reforestación tenga un período de mantenimiento de cuatro años (de cinco que dura en total), los contratos se firman por dos años. “Todos los contratos son por cinco años, esa es nuestra responsabilidad, como lo dice el EIA, pero los contratos los sacamos cada dos años porque a futuro no se saben los precios, no se sabe cómo será el comportamiento del contratista, tenemos que evaluarlo y si su desempeño es deficiente entonces nosotros no lo consideramos y sacamos otra licitación por dos años más hasta cumplir los cinco años”, remarcó.
EL PLAN CON LA COMUNIDAD
Por medio del contratista se hacen las reuniones iniciales, se obtiene toda la información de la comunidad y se inicia la primera etapa del proyecto: hacer los viveros. Para ello, se forman grupos y se capacita a las personas. El resultado es: plantones de marañón, tamarindo, espavé, corotú, roble, guayacán, entre otras especies que –en la segunda fase del proyecto- van a parar al campo.
Ya en el campo, con todas las técnicas que conoce el contratista, se lleva a la realidad la reforestación. “La empresa le enseña a la gente cómo producir y cómo sembrar los plantones”, asegura Delgado, un santeño que conoce la importancia de no acabar con la capa vegetal de la tierra y luchar por ganar espacio para los bosques, tanto en tierra como en el mar.
La última etapa es la de mantenimiento. Son cuatro años que cubre la ACP. Eso garantiza –precisa Delgado- que a las plantas se les dé el cuidado necesario hasta que tengan una altura que les permita surgir y crear lo que las áreas protegidas necesitan, un microclima que ayude a la naturaleza.
"No solo sembramos madera, también especies que den comida y alimento a las aves a los animales y que contribuyan a mejorar los suelos. Es una mezcla de varias especies que tienen una función especial cada una”, detalló.
Y para garantizar que el mensaje de fondo de estos proyectos se entienda y que las comunidades los valoren y preserven a futuro, se trabaja con todas las comunidades aledañas, a las que se les explica cada fase de trabajo para que cada uno escoja en cuál quiere trabajar (viveros, limpieza, siembra).
TODO ES REMUNERADO
La empresa que se gana el proyecto les paga a las personas por los plantones que producen en los viveros comunitarios con las técnicas y el seguimiento del mismo contratista. También les paga por la siembra, por las labores de limpieza.
En la Zona de Protección Hidrológica Tapagra, en Chepo, provincia de Panamá –por ejemplo- 61 hectáreas serán reforestadas. 38 mil 125 plantones se abrirán paso en esa tierra roja a razón de 625 plantas por hectárea.
Y además del beneficio ambiental, cada morador recibirá mínimo 10 dólares por jornal por cualquiera de las actividades que realice (un trabajo específico como mover plantas, llenar de tierra las bolsas).
De las 626 hectáreas que tienen proyectos, en Chiriquí hay tres contratos que equivalen a 180 hectáreas, 50 de ellas en zona de manglar en el río Chiriquí viejo; en Herrera se trabaja en 50 hectáreas; en Coclé, en 150 hectáreas distribuidas a lo largo de unas 20 comunidades); y en Panamá en 246, entre Campana, Camino de Cruces, Chagres y Chepo.
Con esas suman 626 hectáreas que lleva la ACP hasta la fecha con los proyectos de reforestación. Estamos como a la mitad del camino. Y es porque estamos en el acompañamiento con la Anam, evaluando otras áreas protegidas que tengan potencial para llevar este proyecto de reforestación.
El proyecto no tiene una fecha de cierre, solo el compromiso de reforestar el doble de lo que se afectó. "Si sembramos en 2016, más cinco años de proyecto, vamos a llegar hasta 2020 ó 2021 con proyectos de reforestación de la ampliación", indicó Delgado.

Desde 2010 hasta julio de 2012 un total de 27 mil 432 personas se han interesado por conocer, de primera mano, cómo se construye el tercer juego de esclusas del Canal panameño. Esto da un promedio diario de 29 consultas.
No se trata solo de conocer la operación de la vía acuática –por la cual pasa un promedio de 40 barcos a diario– sino de ver la obra de infraestructura que se levanta desde septiembre de 2007, con un presupuesto de $5 mil 250 millones.
“En su mayoría las consultas son locales, sin embargo, puedo indicar que hemos recibido llamadas y correos de diversas partes del mundo”, incluyendo representaciones diplomáticas, dice Icenit Melgar, programa de ampliación de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Entre las consultas (atendidas vía telefónica o por medios electrónicos) hay interesados de México, Costa Rica, Bolivia, Brasil, China, Chile, Australia, Estados Unidos, Francia, Martinica, entre otros, según los registros de la entidad.
Pero ¿cuál es el interés que despierta la obra que –hasta agosto de 2012– lleva un avance del 43%? ¿Qué tipo de información buscan? De todo un poco, afirma el personal de Comunicación y Documentación Histórica del proyecto de Ampliación del Canal.
El equipo que se encarga, desde 2007, de recopilar lo que en el futuro podrá dar una noción exacta de cómo se amplió el Canal, está constituido actualmente por 20 personas. Entre ellos hay especialistas en comunicación, informática, animación, en preservación de documentos en papel y electrónicos, en preservación de objetos y en documentación histórica, así como fotógrafos y videógrafos.
Su tarea: además de seleccionar y conservar aquél material que servirá para contar la historia canalera, estos especialistas se encargan de incluir en los registros el contexto en el que se usó cada objeto o documento, y el significado del mismo.
CUSTODIOS DE LA HISTORIA
Los especialistas en materia de documentación y preservación de objetos, que realizan el trabajo de recopilar todo aquello que sirva para explicar en el futuro cómo se hizo la ampliación del Canal, siguen unos parámetros para hacer sus tareas.
La idea es garantizar la integridad de los objetos y documentos, explica Amy Francois, especialista en documentos electrónicos de la Sección de Comunicación y Documentación Histórica del Programa de Ampliación.
Por ejemplo, la temperatura en el lugar donde se encuentran los documentos u objetos recopilados debe estar a 20° C las 24 horas del día; la humedad relativa debe ser del 50%, de allí que se utilicen deshumidificadores, señala Francois.
También hay que cuidar el bloqueo de incidencia directa de luz natural o artificial sobre los objetos y documentos; y para almacenarlos la disposición del mobiliario debe ser de 20 cm de distancia de las paredes y 25 cm de distancia del piso a la primera bandeja, agrega.
Por ahora, los documentos y objetos están recopilados en una sede temporal, ubicada en el edificio 681, en Cocolí. Allí están guardados según tipo o categoría, dice Idalia Espinoza, especialista en preservación de objetos de la Sección de Comunicación y Documentación Histórica del Programa de Ampliación.
En el caso de los insumos documentales físicos (documentos en papel, planos, revistas publicadas, publicaciones en internet) y objetos físicos se hace una revisión y evaluación, considerando que aunque en este momento no tengan “carácter histórico” en el futuro sí puedan ser considerados como material histórico de referencia, señala Diana Castillero, especialista en preservación de documentos que también realiza la labor de documentación del programa de ampliación.
En el video que acompaña esta nota encontrará una explicación detallada de la labor de documentación histórica de la expansión del Canal panameño, obra que se prevé estará concluida en 2014, según el cronograma de ejecución.
Busque mañana la siguiente entrega del especial Un Canal en plena expansión, parte II, sobre la reforestación.

En un proyecto de infraestructura la última profesión que alguien pensaría encontrar es la de documentalista. En el proyecto de ampliación del Canal de Panamá hay todo un equipo que se está encargando de recopilar y resguardar para las futuras generaciones el trabajo que hoy, como hace casi 100 años, está en la mira del mundo.
La tarea, que empezó a la par de las primeras obras, en 2007, es responsabilidad de un equipo que cuenta con 20 personas, el cual de forma concienzuda viene recopilando todo aquello que considera que en el futuro podrá dar una noción exacta de lo que se hizo, cómo se hizo y quiénes trabajaron para conseguirlo.
Lo recopilado incluye información documental en papel y en soporte electrónico, material audiovisual (videos, audio y CD) y lo que llaman objetos tridimensionales, es decir, objetos físicos representativos de la obra y sus actores.
Al primer semestre de 2012 y tras cuatro años medio de haberse dado a la tarea de comenzar a documentar el proyecto, el grupo tiene bajo custodia 680 objetos, mil 809 documentos textuales, 11 mil 586 documentos electrónicos y 533 documentos audiovisuales.
El documento que abrió este variopinto inventario es el cheque en el que consta el primer pago realizado al consorcio que construye el proyecto del tercer juego de esclusas. También se encuentra la propuesta de ampliación, que fue insertada en los periódicos de circulación nacional como parte del plan de divulgación, dientes de dragas que fueron utilizadas para profundizar los canales de navegación existentes y abrir el nuevo, una barras de las pruebas de concreto que se hicieron para lo que será la presa que separará el lago Miraflores del nuevo cauce de navegación, entre otros objetos, documentos y muestras audiovisuales.
EL EQUIPO Y SUS TAREAS
El cuartel general del equipo se encuentra en el edificio 739, en Cocolí, y el material que custodian –en una sede temporal- unas calles más allá, en el edificio 681.
El edificio no es más que una casa de esas que revirtió a las 12:00 medianoche del 31 de diciembre de 1999, que ha sido habilitada para conservar en condiciones apropiadas de humedad relativa, temperatura, iluminación y almacenamiento, todo lo que a futuro contará la historia de una obra de ingeniería en la que a lo largo de cinco años han trabajado unas 20 mil personas. Algunas removiendo millones de metros cúbicos de tierra para profundizar y ensanchar los cauces de navegación que dan acceso a las esclusas, y otras colocando millones de metros cúbicos de concreto en las cámaras por las que serán elevado los buques postpanamax, entre otras tareas.
Ernesto Holder, gerente de Comunicación y Documentación Histórica del proyecto de Ampliación del Canal, explica que su equipo forma parte de una sección del programa de ampliación que se creó para manejar la comunicación de los avances del proyecto, tanto local como internacionalmente, lo que implica atender visitas de campo, responder a consultas que a diario les llegan sobre el proyecto así como producir presentaciones y coordinar la difusión de información a través de los medios de comunicación.
Esta parte del manejo de la información, señala Holder, representa el 30% de lo que realizamos aquí; el otro 70% de nuestra responsabilidad está dirigida hacia la documentación histórica.
Precisó que desde el inicio del proyecto de ampliación los directivos de la Autoridad del Canal de Panamá entendieron que era necesario crear un equipo de profesionales para documentar la obra, para tener todos los insumos históricos o de probable valor histórico para que las futuras generaciones pudieran entender el alcance y la magnitud del trabajo que se hizo en esta época, y que fue hecho por panameños.
El trabajo de documentar el capítulo de la ampliación se definió en tres áreas, explica Holder: la parte visual (fotografías y la captura de escenas en video), insumos documentales físicos (documentos en papel, planos, revistas publicadas, publicaciones en internet) y objetos físicos que no necesariamente en este momento se consideran de carácter histórico y que tienen relación con el proyecto, sea porque han sido encontrados durante las excavaciones, han sido utilizados durante las obras o hayan pertenecido a alguno de los protagonistas en momentos clave del proceso.
Y, por último, un programa de historia oral que retrate a la gente que ha estado, está y estará involucrada en la ampliación. Hasta la fecha, el equipo de redactoras ha recabado unas 100 horas de entrevistas de actores que trabajan día a día en el desarrollo de la obra.
“Escuchamos sus experiencias, nos tomamos el tiempo de sentarnos a conversar con ellos sobre su participación en la obra, pero ante todo capturamos la parte y la esencia humana, conocemos quiénes son estas personas, de dónde vienen, probablemente hacia dónde van, su ambiente personal, familiar, de trabajo. Eso le da a este trabajo, probablemente técnico y de un ambiente de ingeniería y manejo de equipo pesados, de números, de cifras, el condimento humano”, asegura Holder.
Hay un tercer objetivo que se planteó al crear la sección de Documentación Histórica: Presentar una propuesta de lo que sería un “repositorio oficial de la memoria histórica de la ampliación”.
El equipo de Holder ya ha empezado a trabajar en esa propuesta y están optimistas en que será aceptada. No revelaron detalles sobre hacia dónde apunta su plan. No obstante, aseguraron que sería un sitio de talla internacional, en el que se pueda presentar a todos los interesados (nacionales e internacionales) el material recopilado y la historia que hay detrás de cada uno, y el cual pueda servir como centro de estudios o investigaciones de esta etapa de la historia de la vía interoceánica.
Para Holder, todo este registro servirá para que el proyecto pueda ser estudiado desde diferentes puntos de vista: ingeniería, financiero y ambiental.
En el proceso de preparación para asumir el reto de manejar el Canal después del año 2000 –remarca Holder- la ACP entendió que era necesario solidificar la responsabilidad de ingeniería de la empresa, la responsabilidad financiera, el manejo del ambiente y mantener un recurso humano altamente calificado.
Pero asimismo, agrega, la administración entendió que era necesario asumir un rol de preservación de la historia y la cultura del país y la parte que nos toca es la historia y la cultura del Canal de Panamá que, al final, representa la memoria histórica de una parte muy importante del país.
“El equipo nuestro se ha concentrado en capturar, proteger, resguardar, la parte que se inclina hacia el desenvolvimiento diario, humano, de la obra”, reiteró.
En los cuatro años y medio que lleva la obra –precisa Holder- los documentos, objetos y demás están guardados en un repositorio temporal, un lugar intermedio mientras se termina el trabajo de documentación del proyecto.
LA PRIMERA EXPOSICIÓN
Para Holder es necesario cambiar el concepto de que deben pasar años para que las obras de la magnitud de la ampliación sean consideradas históricas. “Es importante comenzar ya a mostrarle al público cómo se hace, quiénes lo hacen”, dice.
Como parte de esa filosofía, en julio pasado se inauguró en el Museo del Canal Interoceánico una exposición en la que se recrean los tres primeros años del proyecto.
“Allá afuera hay un grupo de panameños laborando intensamente para seguir construyendo este país, nosotros debemos tener el celo y la responsabilidad de capturar su historia, guardarla, prepararla y tenerla presente para las futuras generaciones”, asegura.
Documentación Histórica tiene la línea telefónica: 800-0714 (la misma que se usó durante el proceso de divulgación de la propuesta de ampliación) y el correo ampliación@pancanal.com para atender consultas sobre el proyecto a cualquier persona.
Su responsabilidad, afirma Holder, es contestarle a la persona en menos de 24 horas. En caso de que la pregunta sea altamente técnica la redirigen a uno de los expertos en el área (ingenieros, generalmente), quienes las resuelven para que ellos puedan atender la solicitud. Las consultas les llegan en inglés, español y francés.
(Busque mañana la siguiente entrega de Un Canal en plena expansión, parte II)

Que existe un atraso en la construcción del componente más importante del proyecto de ampliación del Canal de Panamá –la construcción del tercer juego de esclusas- es un hecho, al igual que lo es que al contratista Grupo Unidos por el Canal (GUPC) le asiste el derecho contractual de presentar argumentos que ellos consideren que justifican el retraso en el cronograma de trabajo cuya tarea más importante es poner concreto.
Jorge de la Guardia, gerente ejecutivo del proyecto de construcción del tercer juego de esclusas, lo reconoce sin miramientos, mas, lo matiza diciendo que la situación “no es nada que no sea común en obras de este tamaño”.
A pesar de la aclaración, también es un hecho indubitable para la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) que el consorcio no ha presentado aún argumentos que justifiquen un solo día de atraso en el proyecto.
“Uno de los argumentos que han estado esgrimiendo fue el hecho de que en el lugar donde se colocaba la ataguía [estructura de metal que dará soporte a la presa que separará las aguas del lago Miraflores del nuevo cauce del Pacífico] se encontraron condiciones que ellos no estaban esperando. Ellos querían comenzar a construir por la cámara media y la cámara baja. Debido a eso que dicen que encontraron diferente entonces tuvieron que empezar la secuencia por arriba cámara media y cámara alta y ellos argumentan que eso les produjo atrasos, pero todavía no han presentado ninguna justificación”, indicó.
De la Guardia reconoce que aunque GUPC ya está colocando concreto de forma más constante, aún tiene atrasos adicionales a los seis meses que transcurrieron de la fecha estipulada para el inicio del vaciado (enero de 2011) en las cámaras de las esclusas.
La empresa no opina lo mismo. De hecho, el pasado 20 de julio –según informó el propio contratista dos días antes de que se cumpliera el aniversario 98 del Canal, en medio de una gira por el proyecto del Presidente de la República– GUPC presentó formalmente un reclamo a la ACP, como lo establece el procedimiento descrito en el contrato, en el que informa de un atraso de seis meses y en el que alega que las razones estuvieron fuera de su control.
El proyecto de construcción de las nuevas esclusas en el Atlántico y el Pacífico absorbe la mayor cantidad del presupuesto de la ampliación: 3 mil 200 millones de los 5 mil 250 millones de dólares que cuesta la obra y su período de ejecución fue previsto para unos 46 meses, tomando en cuenta que el concreto se debió empezar a colocar en enero de 2011 y que la obra debía estar finalizada en octubre de 2014.
PENALIZACIÓN
A pesar que De la Guardia señala que lo sucedido no significa más que un retraso para la ACP asegura que las consecuencias para el consorcio a cargo de la construcción de las nuevas esclusas son enormes. “En la medida en que se han atrasado es porque han dejado de echar concreto, que son los renglones de pago, y eso los afecta desde el punto de vista financiero”.
Y de no recuperarse, que es la proyección de la ACP, anunciada el pasado lunes 13 de agosto por Ilya Espino de Marotta, vicepresidenta ejecutiva del Departamento de Ingeniería y Administración de Programas, GUPC tendrá que resacir al dueño del proyecto con 300 mil dólares diarios de penalización por cada día de retraso en la entrega que no puedan justificar, hasta un máximo de 54 millones de dólares.
La nueva fecha de terminación del proyecto dada a conocer por Marotta es abril de 2015, seis meses después de la estipulada en el contrato.
“La penalización comienza a correr [el 22] octubre de 2014, que es la fecha contractual. Ellos pueden tener derecho a días por diferentes razones, por días de duelo nacional se corre la fecha. Si ellos pueden justificar el hecho de que ha habido atrasos por razones ajenas a su voluntad o que no están claras en las especificaciones, entonces ellos ponen un reclamo y en base a ese reclamo se corre el tiempo”, explica el ejecutivo.
Advierte, empero, que “en el caso de las multas y bonificaciones, hay otras cosas adicionales que no son solamente tiempo, hay un tiempo máximo que les podemos dar para que cuente para bonificaciones y para evitar penalidades. Máximo tres meses les podemos dar si se da el caso de que sea justificado. Hasta ahora no han justificado ningún atraso contractual”.
Agregó que GUPC puede argüir y en efecto lo está haciendo, que la mezcla de concreto es una cosa “dificilísima” de hacer y que eso les provocó atraso. Ahora, dice, “tienen que justificarlo, sobre todo cuando nosotros tenemos mezclas de concreto trabajando”.
AVANCES
La construcción del tercer juego de esclusas implica la colocación de 4.2 millones de metros cúbicos de concreto estructural entre el Atlántico y el Pacífico, y a pesar del retraso la buena noticia es que GUPC logró esta semana un hito importante para el proyecto de ampliación: llegaron al millón de metros cúbicos vaciados.
“Es un número importante, porque eso nos indica que a pesar de los retrasos ya tenemos a un contratista más organizado y que el proyecto se enfila hacia su finalización”, asevera De la Guardia, aunque reconoce que todavía GUPC tiene que aumentar la cantidad de concreto que está poniendo para iniciar el proceso de recuperación.
El proyecto de esclusas tiene un 29% de avance. Según los registros oficiales, ya se han instalado un millón de metros cúbicos de hormigón en las esclusas, tomando en cuenta tanto las obras en el sector Atlántico como en el Pacífico.
El Atlántico va un poco más adelantado que el Pacífico y también tiene un poco más de concreto. No es nuevo que el proyecto en Colón vaya adelantado. Fue allá que se hizo el primer vaciado en el piso de la cámara superior de la esclusa un 1 de julio de 2011; el primer vertido en el Pacífico tuvo lugar el 14 de julio de ese miemo año. Tras varios meses de probar diferentes fórmulas de mezclas de concreto presentadas por el consorcio, la ACP aprobó las que presentaban la suficiente resistencia para que la estructura tenga una vida útil de 100 años.
Una de las razones por las que va más rápido la obra en el Atlántico (el proyecto de excavación y dragado tiene un 97% de avance) es que se está ejecutando en el mismo lugar que excavaron los norteamericanos entre 1939 y 1942 cuando proyectaron construir un tercer juego de esclusas.
En el Pacífico, en tanto, se escogió otra ruta que lleva directo al lago Gatún y en vista de eso se ha tenido que rellenar la huella de excavación que existía. La razón del cambio de ruta fue poder pasar mayor número de barcos por las esclusas, y si se mantenía la ruta que había elegido Estados Unidos era necesario entrar al lago Miraflores, algo que según De la Guardia habría hecho que demorara mucho el paso de las naves.
EL PLAN DE RECUPERACIÓN DE GUPC
De la Guardia precisó que el consorcio no les ha presentado como tal un plan de recuperación, sino que les han expuesto una serie de acciones adicionales que están haciendo para resolver la situación: traer más equipo, emplear más gente, incrementar los turnos de trabajo, y subcontratar empresas para contratos más pequeños (de colocación de concreto) en los frentes que se han abierto en las cámaras bajas de las esclusas.
De hecho, GUPC ya superó las 10 mil personas trabajando en el proyecto de esclusas, de acuerdo con los registros de la ACP.
El ejecutivo detalló que había un plan de vaciado original que se tuvo que cambiar, que en diciembre de 2011 el consorcio les dio otro plan que tampoco se pudo cumplir y que de allí en adelante todos los meses se elaboraba un plan nuevo. “Estamos un poquito por debajo del último de los planes que nos presentaron o sea que todavía estamos teniendo unos pequeños atrasos adicionales, pero tampoco estamos en otro estadio, estamos dentro de lo que es razonable”, remarcó.
En función de la situación actual, De la Guardia considera que podría darse que una esclusa esté antes que la otra, algo que no le parece un problema sino más bien una ventaja. “Se puede utilizar esa esclusa para practicar el paso de los barcos, practicar cómo se maneja la esclusa, para cuando abras la otra ya estás práctico”.
La ACP no está viendo los toros desde la barrera. De su lado, asegura, les están dando todo el apoyo que les permite el contrato, como pagarles lo más rápido posible y dando sugerencias de cómo se pueden hacer las cosas más eficientemente.
De otros componentes del proyecto de esclusas, como construcción de compuertas y válvulas, solo hay noticias halagadoras. Las primeras, de las 16 compuertas de tipo deslizante que se están construyendo en Italia, deben empezar a llegar en febrero de 2013 y según De la Guardia nada de lo que se previó ha variado.
De la calidad de lo que se construye tanto en Italia como en China y Corea da fe personal de la ACP que se encuentra en esos países y/o compañías que han sido contratadas para inspeccionar los trabajos, a pesar de que el contrato de compuertas es entre el fabricante y GUPC.
¿Expectativas para 2012? De la Guardia sonríe ampliamente y contesta: “Echar todo el concreto posible para poder recuperarse”.
(Vea el próximo lunes la siguiente entrega de Un Canal en plena expansión II)

Si el programa de ampliación en su conjunto avanza a buen ritmo y cuenta con un 43% de desarrollo, entonces ¿por qué se habla de que el Canal ampliado estará listo en 2015, en vez de octubre de 2014, como está previsto? Y ¿Por qué hay una reclamación millonaria de por medio?
La vicepresidenta ejecutiva del Departamento de Ingeniería y Administración de Programas, encargada del programa de la ampliación canalera, Ilya Espino de Marotta, explicó a Prensa.com la situación de este proyecto y durante la entrevista aclaró estas y otras dudas.
LOS HECHOS
La construcción de las nuevas esclusas es una parte del programa de ampliación del Canal que, en su conjunto, se lleva a cabo desde septiembre de 2007, con un presupuesto de $5 mil 250 millones.
De este total, el mayor peso cae en el diseño y construcción del tercer juego de esclusas, contrato que se adjudicó el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) por $3 mil 118 millones.
De acuerdo con Espino de Marotta, el avance del proyecto de construcción del complejo de esclusas es de 29%.
Aunque el consorcio ha podido adelantar las obras relacionadas con otros elementos que conformarán las nuevas esclusas, la ejecutiva explicó que GUPC presenta atrasos en cuanto a la colocación del concreto para levantar las estructuras tanto en la entrada del Pacífico como en la del Atlántico.
“La ACP solicitó en varias ocasiones al contratista presentar un cronograma de trabajo actualizado que reflejara la situación actual y futura de la ejecución de la obra”, dijo Espino de Marotta.
¿El resultado? GUPC preparó un cronograma en el que estima completará el contrato en abril de 2015, seis meses después de la fecha de terminación contractual.
“El retraso radica en el inicio de las actividades de colocación del concreto, las cuales habían sido programadas para enero de 2011”, dijo la ejecutiva.
En pocas palabras, el consorcio admite que hay atrasos importantes en la construcción del nuevo complejo de esclusas, parte clave para hacer realidad la ampliación del paso marítimo panameño que sirve de tránsito al comercio mundial. Ahora bien, en el contrato se mantiene la fecha del 21 de octubre de 2014 como la acordada para entregar lista la obra.
RECLAMOS
A pesar de que GUPC presentó su nuevo cronograma de trabajo, decidió reclamarle a la ACP un monto de $573 millones por incumplimiento de contrato, el cual se formalizó el pasado 20 de julio.
La cifra la dio a conocer Bernardo González, director de proyectos del consorcio que construye el tercer juego de esclusas, justo dos días antes del aniversario 98 de la vía acuática. El lunes 13 de agosto de 2014, González dijo que el monto que reclaman representa la justa medida y “no estamos pidiendo ni más ni menos”.
El consorcio argumenta que han tenido costos adicionales para hacer la obra debido al retraso en los permisos, empleados que han parado sus labores porque las pruebas de concreto no estaban aprobadas y por el exceso de lluvias en meses pasados.
La ACP, por su parte, anunció que analizará el reclamo y seguirá lo estipulado contractualmente en estos casos.
Para la entidad estatal lo más importante es que las nuevas esclusas se construyan con la calidad exigida. De hecho, por esta razón fue que hubo atrasos en el vaciado del concreto debido a que el consorcio encargado de la obra no logró en el tiempo previsto la calidad requerida en la mezcla, tal como lo contó Espino de Marotta.
CUESTION DE MEZCLAS
El atraso de seis meses –como señaló Espino de Marotta– se produjo porque las mezclas de concreto presentadas inicialmente por GUPC “no cumplían con las especificaciones”. Por tal razón, no pudo comenzar la colocación del concreto en enero de 2011 sino en julio de ese año.
“A fin de recuperar el tiempo perdido en el inicio de las actividades de vaciado de concreto, GUPC ha estado trayendo a la obra más equipo y personal calificado”, indicó Espino de Marotta, vicepresidenta ejecutiva del Departamento de Ingeniería y Administración de Programas.
Es decir, el consorcio está poniendo de su parte para recuperar el tiempo. Incluso, la ejecutiva contó que “ha hecho referencia a la subcontratación de la fabricación de diversos componentes para las nuevas esclusas”. Ahora falta esperar ver cómo avanza el desarrollo de las obras.
En relación con el concreto estructural vaciado en el Pacífico, el total acumulado es de unos 377 mil 241 metros cúbicos; mientras que en el Atlántico, el volumen acumulado es de aproximadamente 399 mil 700 metros cúbicos, según los reportes de la ACP al primer semestre de 2012.
AVANCES
Mientras GUPC trata de ponerse al día en el tema del concreto, las otras actividades relacionadas con la construcción del nuevo complejo de esclusas han seguido su curso.
Estas actividades incluyen el establecimiento de instalaciones temporales, producción de agregados, acarreo de materiales y agregados, mantenimiento de carreteras de acarreo, manejo de aguas, actividades de excavación, vaciado de concreto, y construcción de represas, entre otras.
Por ejemplo, la fabricación de las válvulas de las esclusas y sus correspondientes elementos continúa en las instalaciones de Hyundai Samho Heavy Industries Company Ltd., en Corea del Sur.
Hyundai, subcontratista de GUPC, “completó satisfactoriamente las pruebas de aceptación en fábrica de 24 válvulas de alcantarilla y continúa con la fabricación de otras cinco válvulas de alcantarilla, además de 13 válvulas de conducto y 8 válvulas de ecualización”, adelantó Espino de Marotta.
Por su parte, Cimolai S.A., el subcontratista de GUPC para la fabricación de las compuertas de las esclusas, continúa con las actividades de soldadura como parte del proceso de fabricación de las compuertas. Este se lleva a cabo en las instalaciones de Cimolai, en Italia.
(Busque mañana la siguiente entrega de Un Canal en plena expansión parte II)

En el marco del 98 aniversario de la puesta en operaciones de la vía acuática panameña y en pleno desarrollo de la expansión del Canal, este 15 de agosto de 2012 se inaugura el Centro de Observación de la Ampliación en Colón.
Se trata de una obra pensada para que el visitante pueda ser “testigo de la construcción del tercer juego de esclusas”, explica Sixta Díaz, gerente de la Unidad de Centros de Visitantes de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
El Centro de Observación del Atlántico (COA), a diferencia de los miradores de Gatún y Miraflores, tiene un diseño más ecológico y está construido en medio del área selvática próxima a lo que será la nueva esclusa del Canal en Colón.
El mirador –cuyo monto no se precisó– se encuentra en un sitio elevado, alejado de las obras de construcción de las esclusas, ubicado al este de los trabajos actuales, pero desde él se puede observar cómo se construye la monumental obra de infraestructura.
Díaz señala que desde que empezó la ampliación de la vía acuática –en septiembre de 2007– no han parado de recibir solicitudes de visitantes, grupales o individuales, que quieren ver cómo se levanta el nuevo juego de esclusas sin afectar la operación canalera.
A la fecha, el programa de ampliación en su conjunto tiene un 43% de avance. Está previsto que concluya en octubre de 2014, según el cronograma de desarrollo; sin embargo, el consorcio Grupo Unidos por el Canal, encargado de la construcción del tercer juego de esclusas, ha tenido atrasos en la obra por lo que el Canal ampliado podría estar listo en abril de 2015. Mientras tanto, las obras continúan.
EN PRIMERA FILA
Hace 100 años atrás, cuando se construyó el Canal, la posibilidad de ver en primera fila la construcción de la vía acuática era impensable. Las condiciones eran distintas, recuerda Díaz.
Hoy, en cambio, el COA está diseñado para que las personas puedan apreciar el desarrollo de la obra de infraestructura a la distancia. Después, cuando esté concluida, verla en funcionamiento.
El mirador del Atlántico tiene capacidad para alojar hasta mil 272 personas. La ACP ha hecho acercamientos con líneas de cruceros que han manifestado su interés en hacer visitas al lugar con los turistas que llegan a Colón; también ha contactado a operadores de turismo para hacer giras grupales.
LA TORRE DEL PACÍFICO
Otro proyecto similar al nuevo mirador del Atlántico se pretende construir en la entrada del Pacífico del Canal, pero en la ribera oeste de la vía acuática.
La ACP emitió un anuncio para atraer a compañías interesadas en la construcción de un centro de observación del tercer juego en el sector Pacífico, en el que se detalla que el complejo estará ubicado en el área de Cocolí.
De acuerdo con el proyecto, este observatorio contará con edificios administrativos y de atención al público, plazas públicas, área de estacionamientos, de restaurante y cafetería, tiendas de recuerdos y salones de proyección.
Además, contará con una torre de observación de 18 pisos, señala Díaz. Este observatorio se diseñó con el concepto de plazas para que en el lugar también se puedan hacer presentaciones culturales, añade.
El proceso de contratación se llevará a cabo según las normas establecidas bajo la administración privativa de la ACP. Está pendiente la publicación del pliego con los detalles del proyecto.
Tanto en el observatorio de Colón (Atlántico) como en el que se hará en Panamá (Pacífico) se podrá mirar la construcción del tercer juego de esclusas, con el cual se ampliará el paso marítimo panameño que sirve de tránsito al comercio mundial desde 1914.
MIRAFLORES, EL SITIO DE REFERENCIA
Actualmente, el Centro de Visitantes de Miraflores (CVM), inaugurado en 2003, se mantiene como el sitio de referencia para todo aquel que quiera conocer más sobre la operación de la vía acuática de 80 kilómetros de longitud, de océano a océano.
De los 193 mil visitantes atendidos en 2004, el CVM pasó a recibir más de 681 mil en 2011. La construcción del tercer juego de esclusas ha tenido que ver con este aumento, admite Díaz.
“A la gente le apasiona venir aquí”. Incluso, algunos visitantes vuelven solo para ver el paso de barcos por las esclusas, agrega. También hay quienes acuden al Centro e Visitantes de Gatún (CVG), en donde pueden observar las operaciones de los barcos que transitan las esclusas del Atlántico.
Y desde que empezaron las obras de la ampliación de la vía interoceánica el incremento de visitantes cada año se ha mantenido por el 10%, añade Díaz.
Hoy por hoy el mirador de Miraflores se ha quedado pequeño para poder atender a los turistas, dice la ejecutiva.
Debido a esta situación, la ACP optó por hacer un “mejoramiento integral” del CVM y se están haciendo cambios sustanciales, asegura la gerente de la Unidad de Centros de Visitantes. Para estas mejoras se ha destinado un monto de $2 millones y deben concluir en mayo de 2013.
En el video que acompaña esta nota encontrará más detalles sobre el nuevo observatorio de Colón y los otros planes que tiene la ACP relacionados con los miradores en las riberas del Canal panameño.

La acción de los obreros que con equipo pesado se apostaron en los predios de Corporación La Prensa, en ciudad de Panamá, en la víspera de su 32 aniversario de fundación este sábado, 4 de agosto, y que horas antes sitiaron el lugar para impedir la circulación de los ejemplares de La Prensa y Mi Diario no recibió el respaldo de la opinión pública. Todo lo contrario.
La medida de presión levantó las voces de distintos gremios de la sociedad civil organizada, de asociaciones periodísticas –incluso internacionales– y empresariales que censuraron y lamentaron lo ocurrido. La noche del jueves 2 de agosto de 2012, cuando la sede de la corporación fue sitiada por los trabajadores de Transcaribe Trading (TCT), la empresa periodística recibió el apoyo de ciudadanos que llegaron al lugar para atestiguar lo que estaba pasando.
Más de cuatro se enteraron de los hechos por internet. Las redes sociales se alborotaron, y aunque La Prensa estaba sitiada y en peligro de que no circulara su edición impresa del viernes, la información sobre el bloqueo se publicó a través de su sitio digital.
UNA PESADA MADRUGADA
Pasada la medianoche y ante la presencia de miembros de la Policía Nacional, que acudieron por la alerta del bloqueo que mantenían los obreros, no había manera de que los manifestantes permitieran la salida normal de los periódicos. A pesar de la presencia de los policías, ningún trabajador se movió de su sitio. Tuvieron tiempo hasta de merendar comida rápida que les llegó.
Fue así cuando ambientalistas, políticos, periodistas y otros que se sumaron prestaron sus manos para hacer una cadena humana y sacar a la calle primero los ejemplares de Mi Diario, correspondientes a la edición del 3 de agosto.
Luego llegaría el jefe de Estado panameño, Ricardo Martinelli, en compañía del presidente de la Asamblea Nacional, Sergio Gálvez. Martinelli manifestó su rechazo a la acción de los trabajadores de TCT, pero aún estando en el lugar no se comunicó con los directivos de Corporación La Prensa. Gálvez, en tanto, también expresó su malestar por este tipo de protesta.
Después de la salida del Presidente de la zona –cuyo perímetro se mantuvo cerrado por orden policial–, los trabajadores comenzaron a movilizarse de allí. El resto de los ejemplares de La Prensa y Mi Diario salieron de la empresa rumbo a los puntos de venta en el país.
‘NO ES NINGÚN TIPO DE VIOLENCIA’
Por más de tres horas y media los empleados de TCT bloquearon la Corporación La Prensa con equipo pesado: más de 25 camiones de remolque y articulados. Cada vehículo tenía el logotipo de la empresa propiedad de los Ochy, también hubo conos reflectores color anaranjado con el logotipo del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Sobre esto, el ministerio informó que esos elementos de seguridad son propiedad de la empresa y, aunque inicialmente el titular de Obras Públicas, Federico Suárez, dijo que se sancionaría a TCT, luego indicó en un comunicado que no se tomarían medidas contra la constructora. Solo la conminó “a que se ciña al uso correcto del logotipo” de la institución.
Por su parte, los trabajadores que sitiaron la casa editorial mantuvieron su actitud de confrontación. Uno de ellos gritó: “No es ningún tipo de violencia, simplemente que se sienta que los trabajadores están defendiendo sus derechos”.
Los obreros de TCT exigen que La Prensa no publique información relacionada con la empresa, propiedad de los hermanos David y Daniel Ochy.
El diario reveló que TCT es una de las grandes beneficiadas del plan de infraestructuras que se llevan a cabo en el actual gobierno y que desde mediados de 2009 participa en proyectos por valor de $400 millones. También publicó un reportaje sobre los negocios de Ochy en las bananeras panameñas, relacionado con el proceso de titulación de tierras en la zona de Barú-Chiriquí y que sería aprovechado por los hermanos Daniel y David Ochy.
Esas publicaciones fueron las que provocaron la furia de los obreros. Este viernes 3 de agosto, al menos 200 obreros volvieron a la sede de la Corporación La Prensa. Llegaron pasadas las 8:00 a.m. en una marcha, portando pancartas contra el periódico y se quedaron allí al menos una hora. La avenida 12 de octubre, que pasa frente a la empresa, quedó bloqueada nuevamente, lo que afectó el tráfico vehicular en calles aledañas.
Marcos Allen estaba al frente de los trabajadores, dirigiendo el grupo. Megáfono en mano dijo que continuarán con las medidas de presión para que el diario deje de publicar información sobre las empresas de los Ochy.
Días antes, los obreros también bloquearon en dos ocasiones la autopista Arraiján-La Chorrera en horas “pico”.
Pese a lo ocurrido y a las amenazas públicas, el procurador de la Nación, José Ayú Prado, dijo que no se investigará de oficio el sitio del que fue objeto Corporación La Prensa este jueves y viernes por obreros de la empresa TCT.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) había pedido que se abriera una investigación de oficio y, además, abogados constitucionalistas advirtieron en Panamá que estos hechos violaron el artículo 171 del Código Penal, que sanciona con prisión de dos a cuatro años a quienes impidan ilícitamente la circulación o emisión de la prensa escrita o hablada.
‘ELLOS APOYAN AL EMPRESARIO TRABAJADOR’
Este mismo viernes 3 de agosto, por la tarde, David Ochy llegó a una concentración que realizaron obreros de una de sus empresas en el área de la comunidad de La Esperanza, vía hacia Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí. También protestaron en rechazo de las publicaciones de La Prensa.
En el lugar, Ochy no refutó la veracidad del material reportado por el diario durante la semana, pero sí manifestó su fastidio. Además, dijo: “hablé con mi masa laboral y les dije que eso no estaba correcto”, al referirse al bloqueo de los accesos de las instalaciones Corporación La Prensa, en la capital. Sin embargo, agregó que lo que pasa es que aquí la gente tiene “un apoyo hacia el empresario trabajador”.
En el video "Ataques a La Prensa y Mi Diario" podrá ver un resumen de lo ocurrido los días 2 y 3 de agosto en los predios Corporación La Prensa.