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El último encuentro del Mundial 2014 tiene un invitado especial: Brazuca Final Rio. Es el balón exclusivo confeccionado por Adidas para el partido entre Alemania y Argentina en el Maracaná.
La pelota es una versión única de la utilizada en el transcurso del campeonato, llamada Brazuca a secas y que sirvió para que el planeta fútbol se olvidara del Jabulani de Suráfrica 2010, considerado por el arquero brasileño Julio Cesar como "terrible" y comparado con "esas pelotas baratas de supermercado". El español Íker Casillas dijo que "tenía una condición espantosa".
El Brazuca pasó inadvertido por las canchas de Brasil y eso quiere decir que tuvo un comportamiento impecable. Un comunicado firmado en conjunto por la FIFA y la fábrica alemana resalta del balón su "mayor agarre, su estabilidad y aerodinámica y la facilidad con que se presta para las jugadas de toque".
El objeto más perseguido por los futbolistas de Brasil 2014 resultó de pruebas científicas y deportivas previas al Mundial en las que participaron 600 jugadores pertenecientes a 30 equipos de 30 países de tres continentes.
El Brazuca Final Rio se diferencia del usado en el campeonato por tener colores blanco, negro y oro del usado en el campeonato. El original se cubre de blanco, pero lleva una gama de tonos que incluye azul, naranja, rojo y verde.
