La Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró la nulidad del contrato a favor de la empresa comercializadora de la lotería electrónica en Panamá, conocida como Lotto y Pega 3.
El concesionario es Scientific Games LLC, sociedad que desde 2013 había pactado un contrato con la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB).
La Sala Tercera de la CSJ, a través de un fallo adoptado el 13 de abril pasado, decidió que es nula por ilegal la adenda 5 del Contrato 2013(9)08 de 13 de marzo de 2013, la cual había extendido la vigencia de la concesión por 10 años.
Pese a la decisión de la Corte, la empresa está promoviendo la celebración de un sorteo el próximo sábado 18 de abril.
Pedro Meilán, el abogado que presentó la demanda de nulidad, alegó que la Lotería debía haber convocado a un nuevo acto público, en lugar de prorrogar el contrato a Scientific de forma automática. Este argumento fue respaldado en 2024 por el entonces procurador de la Administración, Rigoberto González.

El contrato fue adjudicado originalmente por 10 años al consorcio Panama Lottery Technology Services, integrado por Scientific Games International Inc. y Panama Scientific Gaming, S.A., el 13 de marzo de 2013, durante el gobierno de Ricardo Martinelli (2009–2014), administración en la que el presidente José Raúl Mulino sirvió como ministro de Seguridad Pública.
Cambios a favor de la empresa
En principio, el contrato era para la comercialización exclusiva de la lotería instantánea (raspe y gane). Muy pronto se hicieron modificaciones para ampliar su alcance.
El 24 de septiembre de 2013 se firmó la primera adenda, para permitir la lotería electrónica o en línea. En otra adenda se decidió que la LNB asumiría los gastos de publicidad y mercadeo. En total, hubo cinco adendas. La última es la que acaba de ser declarada ilegal por la CSJ.
Con la quinta adenda, formalizada el 24 de febrero de 2023, se extendió la vigencia del contrato por 10 años más y se permitió la venta de la Lotto a través de los billeteros. A cambio, la LNB debía entregar a la empresa el 15% de las ventas brutas.
No solo hubo cambios profundos en la concesión, sino también en el núcleo contratista.
El consorcio Panama Lottery Technology Services se desintegró y fue reemplazado por Scientific Games LLC, una sociedad de responsabilidad limitada constituida en Delaware, Estados Unidos, aunque su base de operaciones está en Alpharetta, Georgia. En Panamá, supuestamente brindan el servicio a través de una “sucursal”.

En el Registro Público aparece inscrita desde el 23 de marzo de 2022. En los documentos aportados consta que Patrick McHugh ocupa todos los cargos directivos: presidente, secretario y tesorero. Su agente residente en Panamá es la firma Arosemena, Noriega & Contreras y como “representante” figura Javier Martínez.
Negociados y burlas
Cuando Mulino tomó posesión, en julio de 2024, no tardó en mostrar su desagrado.
“Esto es negocio para alguien, pero no para el Estado”, dijo el 25 de julio de 2024. De paso, comunicó que había dado instrucciones para retirar el contrato al concesionario.
Sin embargo, Scientific Games LLC encontró la manera de burlar la orden de Mulino: presentó una demanda de nulidad contra las acciones emprendidas por la entonces directora de la Lotería, Saquina Jaramillo. Esa maniobra legal le permitió continuar celebrando tres sorteos por semana (los martes, jueves y sábados).
Millones a costa del Estado
El presidente Mulino calculó que la lotería electrónica generaba una venta bruta semanal de $900,000, dinero que no queda en las arcas de la LNB.
Los gastos de publicidad y mercadeo de este negocio (casi $12,000 por semana), aunque privado, eran asumidos por la LNB, que también debía costear el diseño e impresión de los boletos.
La decisión de la Sala Tercera fue adoptada de forma unánime por los magistrados Gisela Agurto (ponente), María Cristina Chen Stanziola y Carlos Vásquez Reyes.


