El incendio que se registró la tarde este lunes 6 de abril en la zona de La Boca, debajo del puente de las Américas, fue controlado.
El incidente, que ocurrió cerca a un área donde operan instalaciones vinculadas al tratamiento de combustible y tanques de almacenamiento, obligó a suspender la circulación por el puente durante aproximadamente una hora.
Posteriormente, la vía fue reabierta por cerca de 40 minutos, pero tuvo que ser cerrada nuevamente.
Según un comunicado del Ministerio de Obras Públicas, el paso por la vía estará prohibido hasta que los resultados técnicos avalen que la circulación es segura. Dicho resultado será dado a conocer este martes 7 de abril.

Según información oficial, se confirmó el fallecimiento de una persona, presuntamente colaborador de la empresa Panamá Oil Terminals, S.A., quien habría quedado atrapado entre las llamas mientras realizaba labores de abastecimiento de combustible.

Además, dos bomberos resultaron heridos con quemaduras de segundo grado y fueron trasladados a un centro hospitalario, mientras que dos camiones cisterna sufrieron afectaciones durante la emergencia.
Las unidades involucradas corresponden a pipas de combustible con una capacidad estimada de entre 5,000 y 10,000 galones.

De acuerdo con el coronel Ángel Delgado, el fuego inició en un cisterna y se propagó rápidamente hacia otro cisterna, mientras un tercer camión se encontraba en proceso de carga de combustible.
“Hemos logrado contener el incendio, avanzar en su extinción y reducir la temperatura. Este tipo de siniestros debe trabajarse de forma progresiva para ir bajando el calor”, explicó Delgado.
Más de 50 unidades del Cuerpo de Bomberos participaron en las labores para sofocar las llamas y asegurar la zona.
Por su parte, la Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá evaluó la posibilidad de suspender las operaciones en el Aeropuerto Marcos A. Gelabert ante el riesgo que representaba el humo para la visibilidad. No obstante, la medida no fue necesaria.
El puente de las Américas se inauguró en 1962, con el propósito de facilitar el tránsito terrestre a través del Canal de Panamá.
Su cierre vuelve a poner en evidencia la alta dependencia vial entre la capital y Panamá Oeste, una de las zonas con mayor crecimiento poblacional del país.
Se estima, que al menos 70 mil personas se movilizan diariamente entre ambas regiones por motivos laborales, educativos y comerciales, lo que convierte cualquier interrupción en un factor inmediato de congestión y retrasos masivos.
Esta dinámica responde a que Panamá Oeste funciona, en gran medida, como una “ciudad dormitorio”, donde miles de residentes dependen de cruzar a la capital cada día.
Al existir solo dos vías principales —el puente de las Américas y la vía Centenario—que conectan la capital con Panamá Oeste, el cierre de una genera congestión y afecta tanto el transporte como la actividad económica.

