Los gobiernos de Panamá y Estados Unidos firmaron un Memorando de Entendimiento en materia de salud, con una inversión total de $33.5 millones para reforzar la lucha contra el VIH/SIDA y diversas enfermedades infecciosas hasta el año 2028.
El acuerdo bilateral fue firmado por el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, y por el ministro de Salud de Panamá, Fernando Boyd Galindo.
Se informó que este acuerdo es pionero en Centroamérica y tiene como objetivo principal intensificar la lucha contra el VIH/SIDA y mejorar la capacidad del país para detectar y responder a diversas enfermedades infecciosas.
El memorando forma parte de la cooperación del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del SIDA (Pepfar, siglas en inglés), que busca contener amenazas sanitarias antes de que crucen fronteras internacionales.
Se explicó que Estados Unidos planea destinar hasta $22.5 millones específicamente para combatir la epidemia del VIH y reforzar la infraestructura sanitaria subyacente.
En tanto, se adelantó que el gobierno de Panamá asume el compromiso de aumentar su gasto nacional en salud en más de $11 millones.
La estrategia se distancia de modelos de financiamiento previos, priorizando la llegada del recurso al pueblo panameño por encima de intermediarios. El enfoque principal es la prevención de brotes y la creación de un sistema que pueda mantenerse por sí mismo de manera progresiva.
“El MOU [memorando] de hoy demuestra cómo se ve en acción una colaboración America First: sólida, responsable y enfocada en resultados. Este financiamiento va directamente al pueblo de Panamá, no a ONG infladas, para que los beneficios lleguen directamente a quienes más lo necesitan”, afirmó el embajador Cabrera. “Se trata de proteger vidas, proteger nuestra región y proteger al pueblo estadounidense”, agregó.
Se informó que el memorando contempla inversiones estratégicas en sistemas de datos de salud, asistencia técnica y la adquisición de productos sanitarios de emergencia. También se establece un plan para la transición gradual de los trabajadores de salud de primera línea y los sistemas actuales hacia la propiedad y gestión total de Panamá.
“Esta cooperación ha pasado de un modelo de apoyo técnico y financiero directo a un marco de fortalecimiento estructural y transferencia de capacidades, consolidando una relación bilateral orientada hacia resultados, seguridad sanitaria y autosuficiencia institucional”, declaró por su lado el ministro de Salud Fernando Boyd Galindo.


