El Ministerio de Educación de Panamá (Meduca) anunció que, a partir de la próxima semana, iniciará un plan nacional de supervisión y acompañamiento en centros educativos de las 16 regiones educativas del país, para fortalecer los procesos académicos, administrativos y sociales en las escuelas.
La jornada comenzará en la región educativa de Panamá Centro y posteriormente se extenderá a provincias como Chiriquí, Veraguas y Colón, entre otras. En estas visitas participarán supervisores nacionales y regionales, así como autoridades educativas, quienes recorrerán los planteles para trabajar directamente con directores, docentes, estudiantes y padres de familia.
La viceministra de Educación, Agnes de Cotes, explicó que la supervisión no debe interpretarse como un proceso de inspección o fiscalización, sino como un mecanismo de acompañamiento para fortalecer la gestión educativa dentro de las escuelas.
Según indicó, el primer supervisor de cada centro educativo es el director, mientras que los equipos nacionales y regionales apoyarán el trabajo que se realiza en cada plantel.

Como parte de este proceso, la viceministra explicó que los equipos técnicos desarrollarán reuniones colaborativas con directores, docentes y supervisores regionales, con el fin de establecer una hoja de ruta que permita mejorar los resultados académicos y reforzar los lineamientos curriculares durante el año lectivo.
Durante estas jornadas se brindará orientación sobre el manejo de los proyectos interdisciplinarios, las estrategias de recuperación académica —que deben registrarse de manera periódica—, el funcionamiento de las comisiones de ética, el acompañamiento a los coordinadores de asignatura y de grado, la actualización de la comunidad educativa y la aclaración de dudas relacionadas con el rediseño curricular, entre otros temas.
Retomarán la Prueba Nacional Crece
En paralelo, el Meduca confirmó que aplicará en abril pruebas diagnósticas con el propósito de identificar las fortalezas y las áreas de mejora de los estudiantes en Español, Matemática y Ciencias. Estas evaluaciones se elaborarán con base en el rediseño curricular.
Cabe destacar que, durante las primeras semanas del año escolar, los docentes —independientemente de la asignatura que impartan— deben aplicar evaluaciones diagnósticas que permitan retroalimentar el proceso educativo y realizar ajustes en sus estrategias de enseñanza para promover aprendizajes significativos.
Asimismo, se adelantó que este año se retomará la aplicación de la prueba estandarizada Prueba Crece, que no se realiza desde 2018, y que evaluará a estudiantes de cuarto, séptimo, décimo y duodécimo grado en áreas como lectura, matemática y ciencias. También se aplicarán pruebas formativas para orientar planes de intervención pedagógica en los centros educativos.
Esta evaluación tiene como objetivo medir los avances del sistema educativo e identificar factores asociados que influyen en el aprendizaje, como la participación activa de los padres de familia, el compromiso de los estudiantes, el uso de la retroalimentación formativa en el aula y el aprovechamiento efectivo del tiempo de clase.
Asimismo, se entregarán los resultados de la prueba de Indicadores de Progreso de Aprendizaje en Lectura, Escritura y Matemática (Ipalem), aplicada en tercer grado, que evalúa habilidades como la conciencia fonológica, el dictado de palabras con ortografía, la comparación numérica y el valor posicional, entre otras áreas fundamentales del aprendizaje.

Además, por primera vez los docentes aplicarán un examen estandarizado a los estudiantes con el objetivo de identificar las competencias alcanzadas durante el año escolar 2026.
