La comarca Ngäbe Buglé continúa figurando entre las regiones del país con mayor número de embarazos en niñas y adolescentes de 10 a 19 años. Entre 2021 y 2023 se registraron 5,540 casos en este grupo etario, según cifras oficiales del Ministerio de Salud (Minsa), lo que confirma la persistencia de una problemática que impacta de forma directa en el desarrollo social y educativo del territorio.
Las estadísticas muestran que los niveles se han mantenido elevados en los últimos años. En 2021 se reportaron 1,677 embarazos; en 2022, la cifra aumentó a 2,019, lo que convirtió ese año en uno de los períodos más críticos para la región; y en 2023 se contabilizaron 1,844 casos. En 2024, el informe estadístico nacional no detalla la cantidad específica correspondiente a Ngäbe Buglé, lo que limita la posibilidad de dimensionar con precisión la situación más reciente en la comarca.
La tendencia no es nueva. Desde hace varios años, Ngäbe Buglé se ubica entre las zonas con mayor incidencia de embarazo adolescente en Panamá. En 2023 fue la segunda región con más casos, solo por detrás de la provincia de Panamá. En 2022 incluso superó a esa provincia, al registrar 2,019 embarazos frente a 1,545. Ya en 2021 ambas regiones mostraban cifras muy similares, lo que evidencia brechas territoriales persistentes.

Especialistas señalan que en la comarca confluyen múltiples factores estructurales, entre ellos la pobreza multidimensional, las barreras geográficas, el limitado acceso a servicios de salud, las dificultades para obtener métodos anticonceptivos y las carencias en educación sexual integral. Estas condiciones incrementan la vulnerabilidad de niñas y adolescentes, dificultan la prevención del embarazo temprano y profundizan los ciclos de desigualdad.
Aunque, a nivel nacional, las estadísticas reflejan una disminución sostenida en la última década —al pasar de 10,735 casos en 2014 a 5,133 en 2024—, la realidad en territorios como Ngäbe Buglé evidencia que el desafío sigue vigente. Más allá de los números, el embarazo en edades tempranas continúa teniendo repercusiones profundas en la vida de las menores, especialmente en contextos de pobreza y exclusión, donde el abandono escolar y la reducción de oportunidades laborales se convierten en consecuencias frecuentes.
La comarca supera a Panamá Oeste en casos de VIH
A este panorama se suma otro indicador que preocupa a las autoridades sanitarias. Según datos del Departamento de Epidemiología del Minsa correspondientes a 2024, Ngäbe Buglé registró 317 nuevos casos de VIH en la población general, sin especificación de rango de edad en el informe, lo que supera los 248 diagnósticos reportados en Panamá Oeste, pese a que esta última cuenta con una población considerablemente mayor.
El incremento de las infecciones, junto con las cifras de embarazo adolescente, pone en evidencia brechas persistentes en el acceso a educación sexual integral, prevención y atención médica oportuna. En Ngäbe Buglé, los retos en salud pública no solo se mantienen, sino que demandan respuestas integrales, sostenidas y adaptadas a la realidad territorial, a fin de proteger a niñas, adolescentes y jóvenes.
Las cifras reflejan que el problema no es coyuntural, sino estructural. Mientras persistan las brechas en educación, acceso a información y servicios de salud, Ngäbe Buglé continuará enfrentando indicadores que revelan profundas desigualdades territoriales. El desafío no es solo sanitario, sino social.

