Las calles colapsadas en horas pico, los problemas de baja presión de agua, las fluctuaciones eléctricas y el temor a inundaciones forman parte de la realidad cotidiana de los residentes de Condado del Rey y comunidades vecinas.
Esta urbanización, ubicada entre la vía Ricardo J. Alfaro y el Corredor Norte —y que, en gran parte, pertenece al distrito de San Miguelito— nació a finales de la década de 1980 como un desarrollo de Casas Bellas, del Grupo Los Pueblos.
Más de 40 años después, Condado del Rey y sus áreas aledañas han experimentado un crecimiento acelerado. La expansión de urbanizaciones, edificios residenciales, plazas comerciales y centros educativos ha convertido a la zona en uno de los sectores con mayor densidad poblacional de la ciudad.
Según el Censo de Población y Vivienda 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), solo entre las comunidades de Condado del Rey, Altos de Panamá, Altos de María, Limajo y Horizonte residían 6,613 personas. Actualmente, la cifra es mayor debido al desarrollo de nuevas barriadas y edificios de apartamentos.
Sin embargo, para muchos residentes, ese crecimiento no ha estado acompañado de mejoras en la infraestructura vial ni en los servicios públicos.
Rosa, residente de Altos del Country 3000, describió algunos de los problemas que enfrentan diariamente. “La comunidad tiene problemas con la electricidad y las fluctuaciones de voltaje. Las casas que no tienen reguladores constantemente pierden equipos”, relató.
También mencionó las dificultades con el suministro de agua potable, especialmente durante la temporada seca. “Hay veces en que la presión del agua es muy baja y hay casas donde no llega. En verano eso empeora muchísimo”, explicó.
A esto se suma el congestionamiento vehicular. Aunque durante algunas horas las calles internas parecen tranquilas, la situación cambia drásticamente en las mañanas y las tardes. “El tráfico es horrible cuando entra y sale el Colegio Real. Y desde las cuatro de la tarde esto se llena porque muchos conductores usan estas calles como atajo para conectar con la vía Centenario”, comentó.
La rutina de Rosa —entre el trabajo, la escuela de sus hijas y las tareas del hogar— podría verse aún más afectada si avanza el megaproyecto urbanístico Vista Azul.
El proyecto, concebido hace más de una década, forma parte de un Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT) aprobado por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) mediante la Resolución 223-2011 del 16 de mayo de 2011.
Se trata de un desarrollo de alta densidad sobre más de 200 hectáreas. Recientemente, volvió a estar en discusión luego de que la promotora MS Norte, S.A. iniciara reuniones informativas con residentes, como parte del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del desarrollo Condado Norte, parcelas 2 y 3, que incluiría accesos vehiculares en terrenos colindantes con el Corredor Norte.

Temor a un colapso mayor
Los vecinos aseguran que no se oponen al desarrollo urbanístico, pero advierten que la infraestructura actual de Condado del Rey ya se encuentra al límite y no soportaría la conexión de un nuevo complejo residencial de gran escala. Otro de los temores gira en torno a las excavaciones y voladuras necesarias para remover material rocoso en el área.
Óscar Clark, residente, ingeniero de profesión y vocero comunitario, explicó en una emisora local que las comunidades comenzaron a comprender la magnitud del proyecto hace apenas unas semanas, cuando la promotora inició las reuniones.
“El gran temor de Condado del Rey es que no solamente se trata de un megaproyecto de 200 hectáreas, sino de que los servicios de carretera, luz, agua potable, drenaje pluvial y alcantarillado se conecten a la red existente de Condado del Rey”, advirtió.
Según Clark, el proyecto cuenta con aprobaciones otorgadas hace más de 10 años por instituciones como el Miviot y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT). No obstante, indicó que el estudio ambiental venció hace dos años y que solo resta su renovación para iniciar las obras.
Ante esta situación, cuestionó que los permisos originales hayan sido aprobados bajo condiciones urbanísticas muy distintas a las actuales. “Hace 10 años no existía la cantidad de barriadas ni la densidad poblacional que existe hoy. Las condiciones han cambiado totalmente”, sostuvo.
Uno de los principales reclamos de la comunidad es que Vista Azul desarrolle infraestructura independiente y no se conecte a los sistemas ya existentes.
“Una megaobra de este tipo tiene que tener sus propios accesos viales, alcantarillado, agua potable y electricidad. No puede conectarse a servicios que ya están saturados”, afirmó Clark.
Impacto ambiental y movilidad
Por su parte, la arquitecta Xochitl Troncoso, presidenta de la Red Ciudadana de Panamá, aseguró que uno de los riesgos del proyecto es la pérdida de cobertura vegetal y de áreas boscosas de amortiguamiento, que actualmente ayudan a reducir el ruido y mejorar la calidad del aire.
También alertó sobre posibles inundaciones debido a la impermeabilización del suelo y al colapso de drenajes y quebradas. “Ya hay zonas donde las calles se inundan y se desbordan quebradas y afluentes. Esto podría empeorar”, señaló.

La urbanista cuestionó, además, las limitaciones de los estudios de impacto ambiental en Panamá, al considerar que muchas veces no evalúan adecuadamente el impacto de los proyectos sobre la movilidad y la seguridad vial.
Actualmente, muchas calles de Condado del Rey son utilizadas como rutas alternas por conductores provenientes de Panamá Oeste que buscan conectar con vías como la Ricardo J. Alfaro y la avenida Centenario.
En horas pico y durante fechas comerciales o festivas, la zona queda prácticamente colapsada, al punto de dificultar la entrada y salida de los propios residentes, incluso en situaciones de emergencia.
Alcaldía pide revisar accesos públicos
La Alcaldía de San Miguelito indicó que está al tanto de las principales inquietudes planteadas por los vecinos, especialmente las relacionadas con los accesos viales y el impacto en el tráfico vehicular. Además, informó que recientemente solicitó formalmente al Miviot la revisión y confirmación de los accesos públicos contemplados en el proyecto.
Sobre las detonaciones y voladuras necesarias para el desarrollo, la Alcaldía aclaró que actualmente esos permisos no requieren aprobación municipal. Sin embargo, indicó que sí puede fiscalizar que el Ministerio de Seguridad realice las inspecciones correspondientes y adelantó que trabaja en un acuerdo municipal para modificar ese procedimiento.
Además, el Municipio destacó que actualmente cuenta con una Unidad Ambiental Municipal, encargada de emitir opiniones técnicas formales ante el Ministerio de Ambiente durante la evaluación de proyectos urbanísticos.
La Prensa consultó al Miviot sobre la actualización de los permisos otorgados en 2011 y sobre los accesos públicos relacionada con el proyecto Vista Azul; sin embargo, no hubo respuesta oportuna.
También se consultó al Grupo Arango, propietario del proyecto Vista Azul; no obstante, al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta. Las consultas se realizaron vía correo electrónico, mediante el portal web y por llamada telefónica. Aunque un colaborador de la empresa tomó los datos, no se logró concretar una respuesta oficial.
