La aprobación de un traslado de partida por 30 millones de dólares a favor de la Autoridad Nacional de Descentralización se convirtió en una de las señales más recientes del acercamiento entre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y los gobiernos locales en torno a la distribución de los recursos provenientes del impuesto de bienes inmuebles.
La medida, avalada por la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, el pasado 7 de mayo, llegó después de meses de intercambios, solicitudes y reclamos de alcaldes como Mayer Mizrachi, del distrito de Panamá, Irma Hernández, del distrito de San Miguelito, y la Asociación de Municipios quienes insistían en la necesidad de que se aplicaran las transferencias contempladas en la ley.
Los alcaldes argumentaban que esos recursos representan una fuente clave de financiamiento para proyectos comunitarios, mantenimiento urbano, programas sociales y el funcionamiento operativo de las administraciones locales.
La ley 37
La Ley 37 establece que los municipios deben percibir los ingresos generados por la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) correspondientes al año inmediatamente anterior, incluidos los montos derivados de multas y recargos. No obstante, las autoridades locales sostenían que las transferencias no se estaban ejecutando en su totalidad ni con la regularidad esperada.
“Es muy frustrante cuando la manera en que premias esa responsabilidad fiscal y administrativa es quitándole las herramientas de trabajo a ese gobierno local”, dijo Mizrachi en su momento.
Sin embargo, con los nuevos fondos ingresarán recursos a más de 20 municipios, que son los que más recaudan y concentran la mayor cantidad de población. Según Roxana Méndez, jefa de la Autoridad Nacional de la Descentralización, en estos distritos se concentran 3 de los 4 millones de habitantes que tiene el país.
La distribución
El municipio que más recursos recibirá será el de Panamá, con 17 millones de dólares. Le siguen San Miguelito, con casi 2 millones; Arraiján, con 1.8 millones; y La Chorrera y Colón, con 1.5 millones cada uno. La mayor parte de estos recursos deberá destinarse a obras comunitarias y fue distribuida con base en criterios de recaudación y población.
En el caso de Panamá, Mizrachi informó que entre los proyectos que serán impulsados con estos fondos destacan el desarrollo del Parque Las Garzas, concebido como un espacio de integración entre vivienda, cultura, recreación e institucionalidad pública en el área del río Pacora, así como la construcción del Parque de Tocumen y la recuperación de espacios comunitarios en San Francisco, como el Coco Parque.
También figura la creación de un Centro de Transferencia para la recolección de desechos, una obra orientada a mejorar la logística del servicio de basura y reducir los traslados hacia Cerro Patacón. Según la Alcaldía de Panamá, las iniciativas forman parte de una estrategia para fortalecer la infraestructura urbana y ampliar los servicios destinados a las comunidades del distrito capital.
Por su parte, Méndez subrayó que, con esta medida, el Ejecutivo asumió el compromiso de realizar nuevas transferencias a los municipios en caso de registrarse aumentos en la recaudación, con el propósito de compensar los recursos destinados a los gobiernos locales.
Según señaló, la decisión representa un cambio en la relación financiera entre el Gobierno Central y las alcaldías, ya que, a diferencia de administraciones anteriores, ahora existe una disposición expresa de respaldar las transferencias contempladas para el desarrollo municipal.
El impuesto de bienes inmuebles generado el año anterior asciende a 196 millones de dólares; sin embargo, el presupuesto aprobado asignado a los municipios contempla solo 83 millones para las transferencias de 2026. Es decir, se dejarían de transferir 113 millones de dólares correspondientes a este año.

Así ha ocurrido en los últimos años. Por ejemplo, en 2024 se recaudaron 201.2 millones de dólares en impuesto de bienes inmuebles, pero el MEF solo asignó 70 millones, lo que representa apenas el 35 % de los ingresos generados.


