La alcaldesa de Arraiján, Stefany Dayán Peñalba, defendió nuevamente la decisión de remover el monumento de origen chino que estaba ubicado en el mirador del Puente de las Américas, al señalar que la medida respondió a criterios de seguridad ciudadana, respaldo técnico y sustento legal, y no a motivaciones políticas o diplomáticas.
“Prefiero asumir el costo político y mediático que cargar mañana con la responsabilidad de una tragedia que le hubiese costado la vida a un panameño o a un turista”, afirmó Peñalba en un video de más de 14 minutos en el que explica los fundamentos de la intervención ejecutada por el municipio.
El monumento chino fue derribado la noche del sábado 27 de diciembre, durante un operativo realizado en horario nocturno. La remoción se dio meses después de que miembros de la comunidad china en Panamá expresaran su preocupación por los nuevos proyectos de la Alcaldía de Arraiján, que contemplaban la transformación integral del mirador y la eliminación de estructuras existentes.
La intervención quedó registrada en videos difundidos en redes sociales, donde se observó congestionamiento vehicular en la zona, debido a los trabajos de remoción, en un área colindante con la carretera Panamericana, una vía de alto tráfico nacional.
Peñalba explicó que la decisión se sustentó en tres informes técnicos, elaborados por la Dirección de Obras y Construcciones del municipio, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y una consultoría externa, los cuales concluyeron que las estructuras presentaban deterioro estructural avanzado, con desprendimiento de concreto, corrosión de acero, rajaduras y abultamientos, lo que configuraba un riesgo real e inminente para los visitantes.
“No actuar hubiese sido una omisión ilegal y negligente”, sostuvo la alcaldesa, al citar el artículo 44 de la Ley 106 de 1973, que establece al alcalde como la primera autoridad del distrito, con el deber de preservar la seguridad y la salubridad pública, así como el artículo 872 del Código Administrativo, que permite adoptar medidas extraordinarias ante peligros graves.
La alcaldesa también subrayó que, desde el punto de vista jurídico, el mirador del Puente de las Américas no es un monumento ni un bien declarado patrimonio histórico nacional, al no contar con declaratoria ni inscripción ante el Ministerio de Cultura. Indicó que el área corresponde a un parque de uso público, regulado por el régimen municipal ordinario.
Según Peñalba, la resolución N.° 2 del 20 de enero de 2004 otorgó un patrocinio administrativo por 20 años, el cual venció el 20 de enero de 2024, produciendo la extinción automática de esa figura y devolviendo la plena competencia al municipio de Arraiján. Añadió que varias de las obligaciones de mantenimiento asociadas a dicho patrocinio no fueron cumplidas.
La remoción del monumento generó una reacción inmediata del cuerpo diplomático chino en Panamá. De acuerdo con información conocida públicamente, la embajadora de China, Xu Xueyuan, acudió al mirador a altas horas de la noche, tras conocerse la intervención municipal.
Peñalba rechazó las acusaciones de vandalismo y aseguró que se trató de una acción administrativa planificada, técnica y legalmente fundamentada. “El vandalismo implica destrucción ilegal y sin autorización. Aquí actuó una autoridad competente dentro de sus atribuciones”, sostuvo.
La alcaldesa reiteró que el municipio trabaja en un proyecto para desarrollar un nuevo mirador multicultural, con mejoras en seguridad, estacionamientos, áreas para emprendedores y espacios conmemorativos, como parte del plan denominado “La Nueva Ciudad”.
“El Puente de las Américas no es solo concreto y acero; es historia, es encuentro y es Panamá mirando hacia el futuro”, concluyó Peñalba, al insistir en que su prioridad es proteger la vida y la integridad de los ciudadanos, aun cuando ello implique asumir costos políticos.


