Panamá se ubicó en el séptimo lugar del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa de las Américas, elaborado por la Sociedad Interamericana de Prensa, al alcanzar 63,42 puntos y situarse en la categoría de “baja restricción” para el ejercicio de la libertad de prensa en la región.
El resultado representa un leve avance respecto a la medición anterior, al subir una posición dentro de de este ranking que evalúa las condiciones para el ejercicio del periodismo y la libertad de expresión en 23 países.
El informe detalla que en la Dimensión A: Ciudadanía informada y libre de expresarse, Panamá obtuvo 18,10 puntos de un máximo de 30. En la Dimensión B: Actuación del Estado contra la violencia e impunidad contra periodistas y medios, el país registró 22,92 de 40, siendo esta la calificación más baja y la única ubicada en la categoría “en restricción”.
En la Dimensión C: Control de medios y periodismo, el país alcanzó 22,40 de 30 puntos.

El análisis también señala que, entre los factores que influyen en las limitaciones a la libertad de expresión, el entorno del poder Ejecutivo ejerce la mayor incidencia, seguido por el poder Legislativo. En cambio, la menor influencia en las dimensiones evaluadas se observa en la relacionada con la actuación del Estado frente a la violencia e impunidad contra periodistas.
De acuerdo con el estudio, publicado el 10 de marzo, entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025 se han registrado en Panamá prácticas que afectan el clima de libertad de prensa. Entre ellas menciona mecanismos de presión económica, como la asignación selectiva de publicidad estatal, así como discursos confrontativos hacia medios críticos desde sectores del poder político.
El documento también advierte que desde el ámbito legislativo se han promovido iniciativas que podrían endurecer las sanciones por delitos como la calumnia, lo que, según el informe, puede derivar en intentos de criminalizar el disenso.
En el plano judicial, el índice menciona demandas millonarias y procesos que implican el secuestro de bienes contra medios de investigación, medidas que —de acuerdo al análisis— pueden convertirse en herramientas de presión financiera contra el periodismo.

Aunque el informe destaca que Panamá no enfrenta una crisis tan severa como la observada en otros países de la región, advierte sobre una “erosión silenciosa pero persistente” de la libertad de prensa, en un contexto que describe como de fragilidad democrática y presión institucional.
El reporte de la SIP también señala que algunas conferencias de prensa del Ejecutivo han evidenciado actitudes confrontativas y trato desigual hacia periodistas independientes, lo que —según el análisis— puede fomentar autocensura y un clima de temor que afecta el debate público.
En general, este nuevo ranking del Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y de Prensa de las Américas “registra un deterioro de alcance dramático en las condiciones de estos derechos comunicacionales en el hemisferio”, señalando que el promedio global “descendió a 47,10 puntos, el nivel más bajo registrado en las seis ediciones del barómetro”, con Nicaragua y Venezuela como los países más restrictivos, “Sin Libertad de Expresión”.


