China asumió este sábado 2 de mayo la presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) subrayando su alianza estratégica con Panamá.
La embajadora del gigante asiático en suelo istmeño, Xu Xueyuan, resaltó la colaboración entre ambos países en la agenda de seguridad internacional.
A través de sus redes sociales, la diplomática destacó que China, en su rol de miembro permanente, y Panamá, como miembro no permanente (periodo 2025-2026), han mantenido una comunicación fluida.
“Han estado trabajando estrechamente juntos en temas relacionados con la paz, la estabilidad y el desarrollo mundial”, afirmó Xu, vinculando esta labor al fortalecimiento del multilateralismo.
China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y Panamá, miembro no permanente del mismo órgano, han estado trabajando estrechamente juntos en temas relacionados con la paz, la estabilidad y el desarrollo mundial. pic.twitter.com/J0MGZZlGCe
— Xu Xueyuan徐学渊 (@ChEmbPa) May 2, 2026
El mensaje de la embajadora surge tras una semana marcada por el incremento de inspecciones a buques de bandera panameña en puertos chinos, una medida interpretada por diversos sectores como una respuesta a la reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, que declaró inconstitucional el contrato con Panama Ports Company.
Sin embargo, el pasado jueves, 30 de abril, el presidente José Raúl Mulino, informó que recibió una comunicación del Gobierno de China en la que se reconoce que la situación con los puertos panameños se está llevando adelante en tribunales arbitrales de Nueva York y no como un problema entre ambos Gobiernos.
“Me satisface decir que admiten que esta es una controversia que se está llevando en tribunales de arbitraje en Estados Unidos y que ahí —tanto la empresa como el Gobierno de Panamá— se están defendiendo, argumentando el cúmulo de pruebas que tenemos para sostener una postura panameña justificada. Celebro que ese mensaje venga acompañado de llevar la relación de forma más tranquila”, informó Mulino, confiando en que los tribunales resolverán la disputa con la empresa operadora sin escalar a una crisis diplomática mayor.

Baja la tensión
El enfoque de la embajadora Xu valida la intención de mantener los canales abiertos. Al enfatizar la agenda de la ONU, China posiciona a Panamá como un socio relevante en la gobernanza global, intentando encapsular el conflicto portuario como un asunto legal privado y no como una ruptura de la política exterior.
Con esta presidencia china en el Consejo de Seguridad, se espera que la delegación panameña y la asiática intensifiquen su diálogo en Nueva York, una oportunidad para que la diplomacia técnica logre desactivar las tensiones que preocupan al sector marítimo nacional.


