AMARGA ALEGRÍA. Ya Ricardo Martinelli es abuelo: el pequeño Kike se convirtió en papá. Qué triste que, por no pensar antes de actuar, Alejandro Garuz tenga que conocer a la nieta a través de una foto.
VELOCIDAD. Con todo lo que han declarado Rafael Guardia y Giacomo Tamburrelli, la bola queda en manos de la Fiscalía, que debería llamar –y breve, antes de que se vayan– a todos los embarrados a declarar. Aquí, los empresarios son tan culpables como los políticos.
‘WANABEE PRESIDENT’. Rolando Mirones, que preside el nuevo movimiento de refundación perredosa y a través de él busca exposición para promocionarse como candidato del PRD, dijo ayer que ese partido –o lo que queda de él– debería volver a sus “principios y valores originales”. ¿Se referirá a los principios y valores de la dictadura: la opresión y el silencio? Porque así empezaron…¿O se referirá a la corrupción organizada cuando están en el poder? Porque, vamos… que lo hayan sabido hacer menos burdamente que CD no significa que no lo hayan hecho, ¿o sí?
POBRE MOSCA. Dice Jean Figali, que ayer cual gran víctima fue a notificarse de la querella penal que puso contra Martinelli por abuso de autoridad en la incautación de la marina en Amador, que el expresidente lo tenía “amanazado” y su “pandilla de criminales” le montó la perseguidora para intimidarlo. Ah, y dijo que quiere reclamar los bienes que le robaron de su “proshecto” en el que tanto “envirtió” y que nunca le pagaron. Los bienes que en todo caso le pertenecen a todos y que por cortesía de Mireya Moscoso quedaron en sus manos a precios ridículos, dirá. En este caso no se sabe quién es más cínico, si el denunciante o el denunciado. Verdaderamente…
PERDIDO. Al que no se le ha vuelto a escuchar más es a Roberto Henríquez, otrora Camacho II del jefecito. Salga. Ahora sí, salga y diga lo que antes vociferaba con tanto orgullo.
DUDA. Y hablando de Camacho, quedó impactado después de haber visto el video del asesinato en Calle 50 que hubo en estos días. “Impresiona la frialdad y que sale como Pedro por su casa”, sostuvo. ¿Lo impresionará más o menos que la frialdad con la que robaron los que él defiende, esos mismos que salieron como Pedro por su casa del gobierno?
BUENA SAMARITANA. Luego de que ayer en esta columna se publicara que Alma Cortés mandó un cheque de $18 mil al Ministerio de Trabajo devolviendo los viáticos que repitió insistentemente que nunca cobró, la exministra “aclaró” que hizo el depósito como “medida asegurativa”, porque “prefiero que el Estado me deba a yo deberle al Estado”. Desde el barrio de los acostados, Lady Di y la Madre Teresa de Calcuta la aplauden de pie.
