DESENTENDIDOS. La ATTT no intenta cambiar su pésima fama, ni siquiera en los fines de semana largos. Ayer el tranque para el interior estaba al nivel de la rotonda de vía Brasil a las 5:30 p.m. O sea, en su punto. Quedan varios fines de semana antes de que se acabe el verano y los niños vuelvan a la escuela. ¡¡¡Trabajen!!!
DESCARADOS. El ministro de Obras Públicas (se llama Ramón Arosemena, para su información) aseguró que en el gobierno pasado se licitaron obras por cientos de millones de dólares que ni siquiera tenían presupuesto asignado. Eso, sin contar los otros cientos de millones que dejaron en cuentas por pagar de “megaobras” como la cinta costera 3. Y los flamantes Frank De Lima, Jaime Ford y Federico Suárez siguen mudos. Si creen que Panamá se va a olvidar de ellos tan rápido, qué equivocados que están. Que se vayan preparando, porque a todos les tocará cantar su solo en este concierto llamado justicia.
LA PELEÍTA. Hablando de Frank Carita de yo no fui De Lima, el que anda alejado de CD y su cúpula es José Muñoz, que antes se rasgaba las vestiduras si tenía que defender a Martinelli. Al parecer, anda bravo, porque cuando Frank De Lima presentó el reporte de las partidas que habían recibido los diputados las maquilló casi casi que con pintura Glidden y no contó quiénes se quedaron con una gruesa tajada. Y en contraste, lo puso a él casi que encabezando la lista. La típica pelea de “yo metí la pata, pero tú metiste las dos”. Vergonzoso.
DESESPERACIÓN. Giselle Burillo anda divulgando un video al que hasta un ciego puede ver cómo le inventaron un audio, y asegurando que Ada Romero está botando los kits que ella compró, para perjudicarla. O sea, el video de Martinelli y Salo Shamah no tiene ninguna validez, pero esta evidente babosada sí. Por favor, señora, deje de desviar la atención y dé las explicaciones que tiene que dar. Y si tan importante prueba considera que es el video, vaya y preséntelo ante las autoridades. ¿Eso no es lo que le pide a Romero que haga?
