APTO. La abogada de Chichi De Obarrio se reunió ayer, en la mañana, en el restaurante Las Hadas del Sheraton con Ricardo Martinelli, Luis Eduardo Camacho y Alejandro Pérez… y el mundo no tembló. Se podía entender que el excapo estuviera con la abogada de su “manzanillo”… y con su otro “manzanillo” (ojo que el término es de su jefe). Con respecto a Pérez, debe ser que Martinelli ya lo tiene nombrado, o que sigue tan servil como siempre esperando que le den trabajo. Al fin y al cabo, es un personaje digno de ser empleado por el capo, por aquello de que el que ose pensar, ta botado.
INTRIGOSOS. Después de todo, ¿para qué estarían reunidos esos cuatro seres? ¿Acaso temen que el honesto secretario baby face esté metido en el ajo después de todo? Porque el panadero ha empuñado una guitarra y ha empezado a trinar y no precisamente por Twitter... Hablando de trinar, eso es lo que debería hacer el expresidente: contarnos a sus “amigos” seguidores de la red qué es lo que cuchicheaban. A él que tanto le gusta la competencia, ahí sí que va a sumar seguidores.
CILICIO. Cuando Martinelli era presidente, su gobierno hablaba de la necesidad de invitar a Cuba a la cumbre. Cuando este gobierno lo hizo, lo tildó de grave error. Tan grave era ese error que tanto Castro como Obama han decidido venir. Ahora, Panamá siendo parte de un hecho histórico, ¿qué dirá? ¿Que es un babosada? ¿O se va a querer venir a acreditar el éxito de la expectativa por la cita? En todo caso, lo que sí fue un error garrafal fue haberlo elegido a él como presidente. En el 99 ha debido quedarse pegado con Krazy Glue.
DON NADIE. Martinelli tiene ahora a dos de sus súbditos en Italia. A Fascetto tirándosela de periodista, y al abogado morisqueta, perdón, Sarasqueta, pasando pena. Allá se identificó de varias formas para ocultar su identidad: que si informante de la sociedad civil, que si representante del Colegio de Abogados, que si vivía en Madrid, etc. Pero, cuando llamaron al abogado de Lavítola en voz alta fue presuroso a hablarle, a lo que la Policía le dio su ubicatol. Para evitar a las incómodas periodistas, patitas para qué las tengo... Huyó. ¿El creía que todos iban a ser tan tontos en no reconocerlo en Italia? Si el cinismo, la cara dura, se reconoce a millas y el “aroma” a 2009–2014 se siente de aquí a Italia.
PAYASOS. Los diputados siguen reuniéndose por horas para decidir si hacen las cosas bien y no aceptan el bono. Pero cuando quieren crucificar a la sociedad, no hay problema. Levantan más rápido y manotean la curul sin pensarlo dos veces. De verdad que aquí no hay ni que revolver la mirada para sentir espanto…
PEQUEÑA DUDA. Por cierto, ¿alguien sabe cómo se llama el ministro de Obras Públicas? Porque aquí solo falta hacer una campaña que se llame: “prensa tu hueco”.
