CABEZADURAS. La tormenta de críticas por las viles y vulgares partidas de los diputados cumple hoy su quinto día y los “honorables descarados” siguen defendiendo lo indefendible. Ayer se pelaron la cara Gabriel Soto y Antonio Domínguez, alegando lo necesario que es el “bonito”, y Adolfo Valderrama y José Luis Varela, recalcando las diferencias entre la entrega en el gobierno pasado y en este. Mientras, la mayoría de sus colegas sigue mudo. No entendieron nada... qué tristeza.
OBSTINADO. No queda claro si el poder viene en dúo pack con cinismo o qué, pero el que más desilusionó ayer fue Juan C. Varela, que, consecuente con su tozudez, defendió los bonos y dijo que las críticas solo buscan desprestigiar la imagen de la Asamblea Nacional (o sea, todo Panamá quiere desprestigiar una imagen que ni existe). Una excusa al mejor estilo de Martinelli: no por gusto estuvo 26 meses a su lado. Escuche al pueblo y haga las cosas como Dios le manda, que eso prometió en campaña y para eso Panamá lo eligió.
IN-DECENCIA. Ricky Fábrega, que ahora critica lo que antes calló, resaltó que el consejo de Martinelli a sus diputados de no aceptar los $25,000 es sano y que rectificar es una virtud. Todo suena muy lindo, si no fuera porque él defendió a ese gobierno clientelista y populista hasta el final. ¿También le aconsejó a Sergio Gálvez no regalar jamones y a José Muñoz no regalar carros? Qué fácil es hablar ahora.
¡JA! Hoy los diputados del cambio que fue cualquier cosa menos democrático se reunirán con Martinelli para decidir si aceptan el bonito o no. O sea, para decidir si hacen lo de siempre. Lo que deberían es devolver los mucho más de $25 mil que nos arrebataron para reelegirse.
¿ES CONMIGO? Los que perdieron otra oportunidad de oro de hacer oposición son los perredosos, que antes muertos que rechazar el bono. Y la dirigencia, que se vende como santa y puritana, no ha dicho ni esta boca es mía, cuando ha debido desde el día uno, instruirlos para oponerse a lo que tanto criticaron. Se entierran solos y después andan con cara de Rafael Guardia repartiendo culpas y arrastrando la manta por ahí. Casi todos los que tienen el poder son culpables. Otra vez: “y a ustedes, ¿cómo los criaron?”.
‘LA DEPRE’. Hablando de Guardia, la plata no lo es todo en esta vida, y si no, que lo diga él. Su abogado negó el bochinche ese sobre el intento de suicidio de su cliente, pero dijo que este fue diagnosticado con depresión y tendencias suicidas. Quizá solo tenga mucho acumulado y necesite cantar, cantar y cantar... Fígaro, fígaro, fígaro... Lástima que no vaya a poder hacerlo en el Boombastic… pero igual puede ser fantastic.
‘DELIVERY’. Siguiendo con Rafael Guardia, la diferencia entre pasar los días detrás de los barrotes y pasarlos en la comodidad de una casa comiendo pizza es empezar a cantar. Eso hizo ayer Giacomo Tamburrelli y por eso hoy amanece desayunando pan. Anímese, Rafaelito, que se le ve bastante maltratadito. Cantare e mangiare...
‘BOOMERANG’. Giselle Burillo se copió de la idea que tuvo su excolega Jimmy Papadimitriu de abrir un correo para recibir información para atacar a Alberto Vallarino y anunció que denunciará lo que reciba de su peor pesadilla, Ada Romero, para “quitarle la máscara”. Alguien debería llenarle ese correo a miss Gangnam Style de fotos, videos e información de ella. Quién sabe la desenmascarada termina siendo ella misma.
