PA’ TRÁS. Gaby Carrizo no parece estar dispuesto a aguantar más insultos del loco. Ayer, le restregó en cara que él no tiene casos penales en Panamá ni en Estados Unidos ni utiliza el Ministerio Público y el Órgano Judicial para perseguir a sus adversarios políticos. En cambio, Martinelli “no respeta ni a su familia”. Este mensaje nos ha sorprendido gratamente y hasta nos cuesta reconocer a Carrizo en semejante manifiesto. ¿Será que cambió de community manager o le hackearon la cuenta?
MANZANILLOS. Alejandro Pérez y Roniel Ortiz no tuvieron tiempo o ganas para acudir a la audiencia preliminar de los sobornos de Odebrecht, pero sí estaban escoltando a Martinelli cuando, dos días después, filmó un video para quejarse porque habían rotado a su equipo de escoltas. A cada expresidente le corresponden 12 agentes del SPI, gratis (para ellos, no para el Estado). Por cierto, este podría ser otro rubro apto para recortar el gasto público.
LIBRE. ¿Se acuerdan de Mayté Pellegrini? La antigua empleada de Financial Pacific, que estuvo imputada por presunto blanqueo de capitales, aspira a ser diputada por el circuito 8-4 (Río Abajo, San Francisco, Parque Lefevre, Juan Díaz y Don Bosco), por la libre postulación. Con toda la calaña que hay en la Asamblea, habrá pensado que lleva chance.
PARACAÍDAS. José Blandón apareció por casualidad en Penonomé, a poco de celebrarse la instalación de la mesa única de diálogo, en el Centro Cristo Redentor. Con tanto tranque, cómo se las habrá arreglado para llegar allá... Según Blandón, estaba ahí para almorzar en el hotel Coclé. Fino sentido de la oportunidad…
RESULTADO. Parece que el único provecho del viaje de Tanque a España fue la jornada de shopping en Zara, porque los médicos de allá le dijeron lo mismo que los de acá: que requiere una nueva intervención quirúrgica para resolver su problema constante de reflujo de ácido y bilis. Ostias, tío.

