TRIFULCA. Una funcionaria del Ministerio de Obras Públicas, enredada en un proceso judicial en el que fue condenada, ha recibido órdenes de traslado (así de severo es el castigo) para el Ministerio de Educación, lo que le causó mucho enojo a su protector, el inservible, quien también armó su pataleta. La pregunta es si la jovencita se lleva o no la pintura equina que le regaló para su nuevo apartamento. Ojalá no se la lleve. Se ve muy bien dónde está.
FENTANILICIDIO. El pasado jueves 6 de abril, a las 10:00 a.m., el irrenunciable director de la Caja de Seguro Social, Enrique Lau, tenía cita con la embajadora de EU en Panamá, Mari Carmen Aponte, en la sede diplomática norteamericana en Clayton. Hay que admitir que nada ha trascendido. No se sabe si Lau fue o no, y si fue, ¿hablaron del fentanilo? Y si no, ¿por qué? ¿Temía que le dijeran unas cuantas verdades sobre el fentanilo? ¿O temía encontrarse con madame Kalalú y le dijera su futuro? ¿O temía que le dijera quién es el que ríe en inglés?
VER PARA CREER. Está sonando un tal Víctor López –un pasiero de Damián Merlo, el que contribuyó a la fuga de EU de los convictos hermanos Martinelli– como consultor para la campaña presidencial del conde de El Coco, en Penonomé. El nuevo consultor es también amigo de Nayib Bukele, otro que ayudó a los pollitos en fuga. Si López logra subirlo en las encuestas; que al conde le crean todo lo que promete y que finalmente gane la presidencia, López será seguramente canonizado, gracias a sus tres milagros.
¿CAMBIO DE TOLDA? Los alfiles dentro del PRD comienzan a escoger bandos. Se supo que Jairo “Bolota” Salazar ya no estaría apoyando las aspiraciones presidenciales de Crispiano Adames en las elecciones primarias de dicho partido que se celebran en junio próximo. Lo que no sabemos, al menos en esta columna, es si es que Bolota ha decidido apoyar a otro precandidato del PRD o es que pretende cambiarse de partido dada sus afinidades con la gente de RM.

