SOFOCO. Parece que en la Alcaldía de Panamá no se han enterado que una juez ordenó suspender provisionalmente la licitación del mercado de mariscos. La entidad confirmó que el próximo 17 de mayo será el acto de homologación con las empresas interesadas en el proyecto. Los capitalinos tienen que preguntarse por qué razón hay tanto empeño en hacer el mercado nuevo y desatender las necesidades reales del distrito.
TRUEQUE. El comunicador Mauricio Valenzuela declaró en la fiscalía que la diputada Zulay Rodríguez lo citó en un restaurante de Multicentro, para ofrecerle información sobre un apartamento en Costa del Este del vicepresidente Gaby Carrizo. A cambio, Rodríguez –siempre según la declaración de Valenzuela– pidió que no se publicara el reportaje de los lingotes de oro de su excliente José Luis Panagos. Valenzuela rechazó la oferta y, acto seguido, la diputada le dedicó varios “epítetos que no vale la pena recordar”, desde la comodidad de su curul. Se traga vivos a los que hablan de ella, pero no tiene reparos en ofrecer información acerca de otros.
VIDAJENA. La mujer espiada en Mallorca, presuntamente por orden del loco, le contó a una juez de instrucción que éste utilizaba el software Pegasus. Para probar este señalamiento, está dispuesta a entregar sus comunicaciones por Whats- App. Parece que Zeus no tiene secretos en el Olimpo. Si la existencia de Pegasus la conocía la de Mallorca, cuántas otras musas lo sabrán también…
ASPIRA. Pérez Balladares expresó su apoyo a Gaby Carrizo, “sin lugar a dudas”, en caso que éste decida aspirar a la Presidencia de la República en 2024. “Es un joven invaluable”, dijo en Radio Panamá. Eso parece una nota de agradecimiento por algún favor recibido.
ALTEZA. Dicen que la diputada perredista Kayra Harding –que ayer fue oradora en una conferencia sobre el cannabis en Nueva York– contraerá matrimonio en la playa, a finales de mes, con un “príncipe” de Ghana, con el que ahora, precisamente, pasea por NY. Increíble que todavía hay gente que los quiere y hasta se casa con ellos…

