¡SALUD! El presidente Mulino ofreció un almuerzo a la junta directiva de la Asamblea y a los jefes de bancada de RM, PRD, Panameñista, CD y Alianza. O, dicho de otro modo, a los jefes de todas las facciones, menos las de Vamos y Seguimos. Algunos de los comensales eran, hasta hace poco, enemigos declarados. Parece que los lazos que de pronto unen a toda esta gente son más fuertes que el amor propio.
ACIDEZ. Por cierto, en aquel almuerzo, al ministro Felipe Chapman lo sentaron al lado de la presidenta de la Asamblea y confidente de Martinelli, Shirley Castañedas. Hace año y medio, Chapman dijo que Martinelli era un mitómano: “miente todos los días… Se para delante del espejo y se miente a sí mismo… Ha estado continuamente atacando al presidente de la República y a los que estamos aquí”. ¿Habrán hablado de eso en la sobremesa?
SIN CABELLO. Luego de que el alcalde Mayer Mizrachi advirtiera (gracias al seguimiento que hizo con unos AirTag) que las donaciones de Panamá terminaron en zonas muy alejadas de las afectadas por los terremotos en Venezuela, Diosdado Cabello despreció la ayuda humanitaria, asegurando que se trata “de pura merma”. Parece que estamos viendo la versión del perro del hortelano: ni hace ni deja hacer.
BILIS. Bolota se la pasa hablando pestes de las reformas a la CSS, aprobadas hace un año. Alega que “esa ley ha sido un fracaso a nivel nacional”. Si tanto le disgustan esas reformas, entonces, ¿por qué se ha aliado con un gobierno que impulsó su aprobación?
RETORNO. El PRD desistió de ocupar algún cargo en la junta directiva de la Asamblea, a cambio de la presidencia de por lo menos seis comisiones legislativas. La de Presupuesto sería para Benicio Robinson, quien ya ejerció ese rol en ocho ocasiones (aunque no consecutivas). Bajo su liderazgo, en la Comisión de Presupuesto se escucharon expresiones como “qué hay pa’ ella”, salió a relucir el uso del “cuartito”, se obstaculizó la cobertura de los medios y se aprobaron traslados de partida que no constaban en actas. Ya pueden imaginarse por qué quiere el cargo…


