REVANCHA 1. En política, las coincidencias muchas veces no lo son. Qué casualidad que ahora que la bancada de Vamos ha exteriorizado su oposición al proyecto de ley que promueve el uso del bioetanol anhidro, por arte de magia haya surgido toda una suerte de obstáculos del personal de esa bancada. Todo apunta a quien algunos hasta públicamente han señalado como el posible beneficiario de esa iniciativa legislativa: el contralor Anel Flores. Parece que no le basta con patear la puerta de la fiscalía anticorrupción. O se hace lo que él quiere en los distintos órganos del Estado o que se atengan a la ira de esta divinidad del olimpo.
REVANCHA 2. Por cierto, la suspensión de salarios que ordenó la Contraloría afecta a los despachos de Janine Prado y Eduardo Gaitán, que son los diputados con las planillas más reducidas de la Asamblea (hace un año, cada uno empleaba a tres personas). En cambio, las planillas más abultadas son las de Benicio Robinson y Marcos Castillero, con 145 y 150 personas, respectivamente, pero a esos no les pasa nada. Eso es lo que sucede cuando la sed de venganza obnubila la mentalidad de algunos funcionarios.
CHIFEO. Lucy Molinar no se presentó ante la Comisión de Educación de la Asamblea. En cambio, respondió por escrito el cuestionario que la comisión había preparado, imposibilitando así que se le hiciera alguna repregunta. Era la tercera vez que se le citaba. Tampoco ha acudido a sustentar la memoria del Meduca correspondiente a 2025. Parece que la ministra responde lo que quiere y cuando quiere.
SACRIFICIO. Ernestina Morales, la suplente de Benicio Robinson en el Parlacen, fue a Guatemala a abogar por un mecanismo de blindaje para Nito Cortizo y Gaby Carrizo, pero la presidenta de ese organismo, la guatemalteca Karla Gutiérrez, espetó que esa institución ya no es un “santuario de impunidad”. Sería recomendable que Ernestina diga cuáles son las razones para promover ese blindaje y si acaso tiene algún mandato de su partido.

