La Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de Estados Unidos, proclamada como novedosa en 2025 y basada en el principio de “America First”, viola toda noción de un orden jurídico universal que anteponga el principio de la soberanía nacional de los Estados.
¿En qué mente cabe la peregrina idea de que un país se adueñe de decenas de otros Estados sin su consentimiento?
La ESN es una negación del derecho internacional público. Dicha estrategia se proclama “nacional”, pero se orienta a crear un bloque sólido y monopolista denominado “Gran América del Norte”, que hace tabla rasa de las soberanías de nuestros pueblos, desconociendo instrumentos como el Tratado de Tlatelolco, del cual Panamá es miembro.
La ESN intenta priorizar la defensa nacional de un solo Estado por encima de cualquier otro propósito, como si quisiera borrar varios siglos de historia.
Pero la ESN no se contenta con ello y declara su objetivo geopolítico de enfrentar la competencia de China.
De este modo, se coloca en primer plano la defensa de una potencia sobre una vasta región del planeta representada en la Organización de Estados Americanos (OEA), la cual se estructura bajo el derecho interamericano, una rama del derecho internacional, tal como consta en sus numerosas declaraciones y resoluciones.
Así, la ESN diluye toda noción de independencia nacional para abrir paso a un alineamiento automático que pretende enterrar siglos de historia y nos retrata como simples fichas en el ajedrez mundial.
Tal como recuerda Juan Carlos Mas, “la visión es denominada dentro del Departamento de Guerra como la ‘Gran América del Norte’. Todas las naciones y territorios soberanos situados al norte del ecuador [...] constituyen nuestro perímetro de seguridad en este gran vecindario”, al tiempo que subrayó que estos países no forman parte del Sur Global.
• La ESN incluye a Estados Unidos, Canadá; Centroamérica: Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice; Caribe: Cuba, República Dominicana, Haití y otras naciones caribeñas; Sudamérica (al norte de Ecuador): Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam; además de territorios especiales como Groenlandia.
En suma, más de 20 países, que no han dado consentimiento alguno, quedan subsumidos bajo la ESN.
La ESN tiene como pilares principales los objetivos de “America First” y un llamado “realismo”. El nuevo Moloch manda y nosotros obedecemos.
La pregunta ante este escandaloso desaguisado es: ¿en qué tribunal del mundo podemos apelar para restaurar el sentido común, aunque este sea, justamente, el menos común de los sentidos?
El autor es exdiplomático y analista.
