La Condecoración Rogelio Sinán fue creada mediante Ley Nº 14 del 7 de febrero de 2001. Es un galardón que se le otorga a un escritor o escritora para reconocer el trabajo de toda una vida. Es un reconocimiento por una obra literaria que ha aportado valores al corpus de las letras nacionales, porque ser escritor no es un pasatiempo sino un compromiso con el arte y la sociedad que merece ser reconocido. Ser escritor implica un sacrificio invisible que a veces no se reconoce.
La primera escritora en recibir la condecoración fue Elsie Alvarado de Ricord (1928-2005) en el 2002. La poetisa del amor, admirable rosa que escribió una poesía amorosa y social, familiar y de comunión; además, una fiel defensora del idioma español y el estudio de nuestra literatura. Tristán Solarte (1924-2019) la obtuvo en el 2004. Con Solarte retomamos el mito de La Tulivieja para adentrarnos en los códigos existenciales de lo humano y logramos aproximarnos a una poética de la muerte; su aporte desde la poesía es magnífico sin olvidar su compromiso político.
Carlos Francisco Chagmarín (1922-2012) la consiguió en el 2006. La obra de Changmarín es un ejemplo de compromiso con la patria y el hombre. Fue un artesano de todos los géneros, cuya obra hoy parece exhortarnos a volver a sembrar un maíz en el área del canal. Pedro Rivera (1939) la recibió en 2008; un pensador profundo cuyos ensayos lo sustentan, pero sus cuentos son una radiografía existencial de la gente del barrio y sus vidas cotidianas.
Demetrio Fábrega (1932-2022) alcanzó la condecoración en el 2010. Una mente brillante, hombre que trabajó el soneto y la cultura clásica para elevarla a alturas celestiales, guerrero indomable que luchó por nuestra lengua y el arte de saber leer y escribir. Álvaro Menéndez Franco (1933-2024) ganó la condecoración en el 2012. Don Álvaro escribió poesía y cuentos, pero su amor por la historia y los elementos de la patria lo coronaron como un intelectual inmenso.
César Young Núñez (1934-2017) logró la condecoración en 2014. Un poeta perfeccionista que le dio al soneto una cadencia y ritmo perfecto. Sus crónicas nos llevaron de la mano por memorias perdidas que su pluma rescató. José Franco (1936-2022) la recibió en 2016. La obra poética de Franco es un tratado de defensa de la patria, la vida y los elementos de la cultura.
Justo Arroyo (1936) la mereció en el 2018. Novelista y cuentista impecable cuyas historias trascienden la condición humana, sus personajes son un desfile de enigmas y contradicciones humanas, cada historia es una trama que revela la fragilidad del ser en su tiempo. Moravia Ochoa (1939) recibió la medalla en el año 2020. Los cuentos y poesía de Moravia son un testimonio de una experiencia con la vida llevada a la poesía; lo social, la denuncia, lo erótico y lo místico son componentes de su trabajo constante.
Manuel Orestes Nieto (1951) es condecorado en el año 2022. Es uno de los poetas que ha construido una geografía poética de la nación. El mar, que ha sido una constante en su obra, es la representación simbólica de un país dividido por las tensiones, pero con posibilidades de reconstruir los hechos desde una poesía que da la cara. Bertalicia Peralta (1939) obtuvo la condecoración en el 2024. Con Berta asistimos a una realidad donde la poesía es a veces erótica, amorosa, social y con una comprometida mirada patriota.
Este lunes 27 de abril de 2026, en el teatro Áurea Baby Torrijos, de la Ciudad de las Artes, a las 7:00 pm, recibirá la Condecoración Rogelio Sinán el escritor Ernesto Endara (1932). En el corpus de la literatura panameña, la figura Neco Endara es la de un navegante, marinero de memorias y ceremonias ancestrales, cuya fuerza emerge como un héroe mítico, como un guerrero espartano, sobreviviente de días idos, cuya llama no se extingue y sigue produciendo. Sus ensayos, cuentos, novelas y piezas teatrales son un pilar de la cultura panameña.
Son muchos los escritores que han sabido contar la historia del país desde las ficciones con singular creatividad, pero pocos los que, como Neco, han logrado una mezcla de ternura y coraje, que relata la historia de generaciones que crecieron entre el canal, y la patria de pantalones cortos y largos. Honrarle con la Condecoración Rogelio Sinán es, sencillamente, ponerse al día con la deuda más hermosa que una nación puede tener con su memoria viva.
Su obra es versátil y multidisciplinaria: ha ganado 18 veces el premio Ricardo Miró. En una ocasión ganó el premio en novela, cuento y ensayo, al mismo tiempo. Su prosa está arraigada en las vivencias populares y cotidianas de Panamá, en una preocupación por narrar la identidad desde la fragilidad social y la convivencia familiar. Sus historias son una mezcla de imaginación autobiográfica, un verdadero acto de fe contra el olvido. Hoy, 25 de abril, es el día nacional del escritor. Este lunes, sin duda alguna, la literatura panameña será honrada.
El autor es escritor.


