De estar viva, Bettzy Marlene Mendizábal tendría 60 años. Muy posiblemente, sería una abuela jugando con sus nietos en los alegres días después de la Navidad. Sin embargo, Mendizábal desapareció, a los 19 años, el 30 de enero de 1976. Unos cuantos días después su cuerpo fue encontrado entre las raíces de un mangle en las costas de Mariato, al sur de Veraguas. De su compañero Jorge Falconett, nada se ha sabido. Por 41 años, su familia y sus seres queridos han buscado conocer la verdad. El caso penal fue abierto y cerrado en tres ocasiones, sin que jamás nadie fuera condenado por la muerte de la chica. Ayer, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) le entregó sus restos a su hermana. Finalmente, Bettzy Marlene Mendizábal puede descansar en paz. Los familiares de otros desaparecidos siguen a la espera de las pruebas de ADN que el Imelcf debe hacer, y de las investigaciones que todavía se pueden hacer, para encontrar pistas y rescatar las memorias de los panameños que desaparecieron por tortura, persecución política, secuestro o represión durante la dictadura militar. Esa deuda sigue pendiente, se la debemos a los otros desaparecidos como Bettzy Marlene Mendizábal.
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28 dic 2017 - 05:00 AM
