La Caja de Seguro Social es una institución que requiere atención inmediata. Pero no de la clase que acostumbran a dar los políticos, enviando listas de personas “recomendadas” para puestos inexistentes, vulnerando gravemente las finanzas de la institución. La CSS requiere administración dirigida a los asegurados, que, en realidad, son sus dueños. Como bien admite su director, este complejo sistema ha colapsado, y no solo en lo administrativo, sino en la atención hospitalaria y en su programa de jubilación. Urge que los asegurados exijamos el respeto que nos merecemos y cesen estas prácticas malsanas. Urge que todos participemos en las soluciones que necesita la CSS y no los políticos de turno. O empezamos a hacer algo ahora o lamentaremos después habernos quedado de brazos cruzados mientras contemplábamos su lento colapso.
hoyporhoy
07 nov 2017 - 05:00 AM