Cuando las investigaciones contra la corrupción presidencial peligraban en Guatemala, la sociedad civil lideró a miles de ciudadanos en las calles para derrotar la impunidad en su país. Esta lucha es responsabilidad de los ciudadanos de cada nación. La falta de transparencia, el clientelismo, el tráfico de influencias, las extorsiones y los sobornos existen y prosperan en el Gobierno y en el sector privado, por el silencio cómplice de los ciudadanos. El viernes pasado, decenas de personas dieron el ejemplo desde las escalinatas del Palacio Gil Ponce. Ayer, en calle 50, cientos de ciudadanos se sumaron al llamado. En el mes de la patria, no podemos abandonar esta lucha por limpiar a nuestro país. Todos tenemos que hacer que nuestras voces de repudio a la ignominia se hagan sentir. Salvar a Panamá es nuestra responsabilidad y destino.
hoyporhoy
01 nov 2017 - 05:00 AM
