Cuando en 1919 el presidente Belisario Porras nacionalizó la Lotería, la finalidad de esa iniciativa era financiar la educación, la salud y la asistencia social en nuestro país. De allí que la entidad se denomina Lotería Nacional de Beneficencia. Al menos, dos veces a la semana, de forma gratuita por radio, televisión y redes sociales, se difunden los sorteos y actividades de esta institución, que también cuenta con una prestigiosa revista. Por esto sorprende que la Lotería quiera gastar 5.8 millones de dólares en una campaña publicitaria para celebrar su centenario, justo cuando el torneo electoral de 2019 está en marcha. Esta agencia estatal no necesita de tan costosa publicidad y, además, esos fondos podrían utilizarse para equipar hospitales o arreglar escuelas postergadas. Semejante inversión propagandística, en las vísperas de las elecciones de mayo de 2019, parece más una estratagema electoral que un mensaje institucional. La letra y el espíritu de las normas electorales, y el sentido común, desaconsejan una campaña publicitaria que siempre despertará sospechas de ser más un chance casado que una oportuna celebración.
hoyporhoy
27 oct 2017 - 05:00 AM
