Si los panameños debiésemos identificar nuestro principal problema, probablemente cada cual enunciaría aquel que considera el fundamental, saldrían a colación reflexiones sobre la cultura, el clima, la herencia colonial española, o algún otro término que explicaría el porqué de nuestra situación actual. Los posibles resultados de esta pesquisa intelectual nos llevarían a la falta de institucionalidad, que se ve reflejada en el comportamiento de la Corte Suprema de Justicia; en la arbitrariedad o indolencia de las autoridades gubernamentales que permiten que nuestros valiosos manglares se vean amenazados; y en la voracidad de los diputados que aspiran a morder el presupuesto del Canal de Panamá; o en los cuestionamientos partidistas que se le hacen a la operación “El Gallero”, realizada por el Ministerio Público y la Policía Nacional. Todos estos ejemplos nos recuerdan que en Panamá las instituciones son débiles, y por esto navegamos en la confusión de una sociedad que desconfía de todo.
hoyporhoy
29 sep 2017 - 05:00 AM