Las cifras que sustentan la importancia de una educación universitaria son preocupantes. Entre el año 2007 y 2012, el 55% de los empleos creados por la economía panameña fue obtenido por universitarios. En el lustro siguiente, los datos indican que solo el 35% de los nuevos empleos fue para universitarios. Además, la gran mayoría de los desempleados en Panamá son jóvenes que se encuentran sin las habilidades y la formación apropiada para los trabajos ofrecidos por nuestra economía, obteniendo apenas 1 de cada 15 trabajos formales. Hay un desfase entre la formación académica, memorista y monótona frente a las necesidades del mercado, enfocadas en capacidades analíticas y creativas. Corresponde a las universidades elaborar planes de estudio, que además de favorables para el mercado laboral existente sean lo suficientemente atractivos para los jóvenes y sus iniciativas de emprendimiento. La actualización curricular de la educación universitaria, en conjunto con una interfase permanente entre el sector académico y el sector empresarial, ya no puede esperar si deseamos un desarrollo integral para el país.
hoyporhoy
18 sep 2017 - 05:00 AM