Los notarios son figuras clave para la construcción de una economía sana y transparente. La designación de un ciudadano para estos despachos requiere de sumo cuidado y de una selección precisa para escoger a las personas más aptas por experiencia y por integridad, para que conozca de importantes transacciones comerciales, contratos de toda naturaleza, y actos jurídicos especialísimos que solo se pueden realizar ante su presencia. Es inaceptable entonces conocer otro escándalo en el que se ve involucrada una notaría. Esto es una traición y una puñalada a la fe pública. Existe un anteproyecto de ley que elevaría los criterios éticos y técnicos para la selección de los notarios y para el funcionamiento de sus despachos. Es urgente la consideración de esta iniciativa. Es tiempo de cerrar la brecha que existe entre la fe pública y la transparencia.
hoyporhoy
16 sep 2017 - 05:00 AM
