Al menos 70 escuelas del sector oficial han suspendido parcial o totalmente las clases que imparten a más de 70 mil estudiantes en todo el país. Las razones son varias e incluyen las malas condiciones de infraestructura, contaminación por desechos de palomas o murciélagos, conflictos administrativos de los docentes con los directores, y de los educadores con el Ministerio de Educación, y variaciones de estas causas. Pareciera que existe una predisposición a suspender las clases por casi cualquier motivo. Seguramente hay algunos casos realmente significativos en los cuales no hay otra opción, pero la gran mayoría refleja la incompetencia administrativa, la desidia burocrática, la falta de vocación docente y la frágil cohesión de la comunidad educativa. Nos damos el lujo de que año tras año, nuestros estudiantes se rezaguen, se mantenga la alta deserción escolar, mientras aumenta, sin criterio, la planilla del Meduca. Hemos dejado por mucho tiempo que unos pocos gremios, unos pocos burócratas y un puñado de políticos definan el alcance de la educación panameña. Es tiempo de que todos tengamos la vocación y el compromiso de enseñar y aprender.
hoyporhoy
27 ago 2017 - 05:00 AM
