La población panameña está envejeciendo, y esto representa un importante desafío para las políticas sociales. Más allá de los complejos temas de la seguridad social, el acceso a fuentes de empleo dignas para los adultos mayores, y sus necesidades de salud constituirán una complicada realidad que debe atenderse. Tal vez el reto más inmediato sea el de garantizar una vejez sana y en condiciones adecuadas de hospedaje, atención y protección. Cada año que pasa, el Ministerio de Desarrollo Social debe buscarle opciones de habitación a más adultos mayores abandonados o rechazados por sus familias, las cuales en muchos casos no cuentan con los recursos o con la capacidad de atención y cuidado de esos ciudadanos, que le entregaron sus vidas a la nación y al bienestar de sus seres queridos. Es precisamente en esos momentos de máxima vulnerabilidad, que la sociedad debe demostrar su comportamiento más solidario. Este problema no desaparecerá, por lo que debemos iniciar un diálogo para que los años dorados no sean un tormento.
hoyporhoy
16 ago 2017 - 05:00 AM
