El referendo del pueblo venezolano es la más reciente iniciativa pacífica y democrática que las fuerzas sociales independientes y de oposición impulsan en ese país para demostrar la ilegitimidad del régimen. La votación mañana, domingo 16 de julio, no es vinculante, pero es un ejercicio de participación ciudadana dentro y fuera de Venezuela, y con plena observación de todos los interesados. Sin el uso de las armas, y sin el recurso a la violencia, la disidencia del hermano país está demostrando su respeto por la institucionalidad y su defensa de un Estado de derecho fundamentado en el poder ciudadano. La elección de mañana es un voto sobre la constituyente dictatorial e improvisada, que Nicolás Maduro quiere imponer. En las urnas los venezolanos enviarán un claro mensaje a la muy tibia diplomacia latinoamericana, señalando que la hoja de ruta para terminar con la crisis, es una sola: el respeto a la voluntad popular. Así como en Panamá, el artículo 2 de la Constitución dice que el poder público emana del pueblo, el ejercicio electoral del domingo es un mensaje de esperanza y de paz.
hoyporhoy
15 jul 2017 - 05:00 AM
