El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco ha llamado la atención sobre la situación de nuestros sitios monumentales, culturales y naturales. Por ejemplo, sobre el Casco Antiguo se manifiesta preocupación por el desarrollo de un hotel en el viejo Club Unión, el flujo vehicular y la gestión de los residuos en esta zona histórica. Respecto al Parque Nacional Coiba, el comité se muestra alarmado por las actividades de pesca industrial en las aguas de este tesoro ecológico, que puede ser declarado “en peligro”, si esta situación persiste. Muchos países del mundo aspirarían a tener las riquezas culturales y naturales que tiene Panamá; sin embargo, la desidia institucional y los abusos que se cometen contra las normas de protección de estos bienes son una amenaza a nuestro porvenir. Obtener la calificación de “patrimonio mundial” es un privilegio que atrae turistas, investigadores, genera importantes ingresos, y es un motivo de orgullo para el país. Nuestro pasado es una de las claves para nuestro futuro, no podemos postergar su conservación.
hoyporhoy
12 jul 2017 - 05:00 AM