Una vez más, la constructora Norberto Odebrecht es protagonista de la saga contractual de un proyecto de alto perfil. En este caso, la tercera línea de interconexión eléctrica no costará el precio por el que fue licitada, ni será entregada en la fecha acordada. Con 100 millones de dólares de costos adicionales, dos enmiendas y una adenda, la empresa se vuelve a salir con la suya. Sin mayores análisis de Etesa, ni resistencia de la Contraloría General de la República, durante las dos últimas administraciones, la constructora brasileña fue llevando el proyecto por el laberinto jurídico oportunista que conoce a la perfección. Supuestamente, unos cuantos propietarios de tierras que esperan una justa indemnización son los responsables de que el proyecto no se haya terminado. Sin embargo, fue la propia empresa la que diseñó y escogió la ruta en la cual estaban ubicados esos propietarios. Lo más patético de todo es que el Estado panameño, es decir, todos nosotros, le seguimos pagando a una organización reconocida mundialmente por sus sobornos y su manipulación de los altos niveles del poder político. ¡Hasta cuándo esta pesadilla!
hoyporhoy
27 mar 2017 - 05:00 AM
