Medicina preventiva. Esa es la vacuna más eficaz contra las enfermedades más comunes que afectan a miles de panameños que pierden la vida cada año, por llevar una vida sedentaria y una alimentación deficiente en muchos aspectos. Las escuelas, el Ministerio de Salud y otras instituciones que tienen que ver con la educación y la salud pueden ayudar en este proceso, vital para conservar la vida de jóvenes, mujeres y hombres que sufren de enfermedades fácilmente evitables con ejercicios y dietas más saludables. Pero la clave, insistimos, es la prevención: empezar en el hogar y las aulas de clases, donde los niños deben adquirir conciencia de lo que comen. Con ello, el Estado no solo velaría por una sociedad con menos sufrimientos, sino que ahorraría a los contribuyentes millones de dólares en costosos medicamentos y tratamientos, que en muchos casos llegan demasiado tarde. La iniciativa ayudaría a que los padres de estos estudiantes, además, tomen conciencia de sus deficiencias y probablemente logren vidas más prolongadas y de calidad. Basta una buena estrategia, voluntad política y unos cuantos dólares para lograr el objetivo.
hoyporhoy
10 mar 2017 - 05:00 AM
