La pobreza y la desigualdad social son grandes retos que enfrentan los países de nuestra región, y luchar para eliminarlas es una tarea que deben asumir tanto los gobiernos como la sociedad en general. En ese afán, la apuesta más importante sigue siendo la de procurar una educación a tono con las exigencias del mercado, lo cual debe ir de la mano con una política laboral efectiva. El Estado panameño, en los últimos años, ha destinado muchísimo esfuerzo y dinero para tratar de romper el círculo de la pobreza y atender a los más vulnerables mediante la entrega directa de recursos. En programas como 120 a los 65, Red de Oportunidades, Ángel Guardián y los bonos de la Secretaría Nacional del Plan Alimentario Nacional se invierten cada año más de 200 millones de dólares. Sin embargo, la pregunta siempre ha sido: ¿Estamos luchando efectivamente contra la pobreza o es un paliativo que nos traerá más problemas en el futuro? Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo nos alerta sobre la eficacia de al menos uno de esos programas. De ahí que se hace urgente una revisión de todos los programas de ayuda y subsidio que desarrolla el Gobierno, ello garantizaría una verdadera equidad.
hoyporhoy
15 feb 2017 - 05:00 AM
