El país más afectado por las políticas del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es México, y es que las amenazas no terminan con la construcción del muro, sino que incluyen nuevos aranceles, presiones comerciales y deportaciones masivas, que ya han comenzado. En un mundo donde las naciones deben ser construidas sobre bases de igualdad, inclusión y respeto a los derechos humanos, sobre todo de los más vulnerables, las políticas de exclusión son inaceptables. Las multitudinarias manifestaciones de ayer para exigir respeto y dignidad a Trump no solo representan un claro mensaje para Enrique Peña Nieto por su errática relación con el nuevo inquilino de la Casa Blanca, sino una potente voz de que estas iniciativas son cosas del pasado. La historia ha demostrado que las peores atrocidades de la humanidad se han cometido precisamente detrás de muros. México no está solo.
hoyporhoy
13 feb 2017 - 05:00 AM
