El imperdonable retraso de la Corte Suprema de Justicia en atender un pedido de asistencia internacional presentado por los fiscales suizos, referente al expresidente Ricardo Martinelli, demuestra que la clase política y la máxima autoridad encargada de hacer justicia en este país están comprometidas con la opacidad. La magistrada Ángela Russo mantiene engavetada la petición suiza, como si este fuera otro asunto más del montón que en la Corte aguardan años hasta que por cansancio, las partes interesadas desisten de su tramitación. Es tiempo de pedirle cuentas al pleno de nuestro máximo tribunal por los casos del expresidente, que aparentemente están congelados en un limbo jurídico, quizás esperando que la ciudadanía no se percate de lo que es obvio. Lo de Suiza es otra estocada más a la imagen internacional del país, que confirma a los ojos del mundo, lo que los panameños sabemos: la impunidad existente en nuestro país es intencional. Señores magistrados, demuestren que de verdad sirven a los intereses de la patria, y actúen con celeridad en las causas que más necesita esta república. Justicia tardía no es justicia.
hoyporhoy
31 ene 2017 - 05:00 AM
