La laguna de Matusagaratí, en la provincia de Darién, es el humedal más importante de Panamá y uno de los principales en toda América Latina. Su biodiversidad incluye 9 mil especies de plantas vasculares, 200 de mamíferos, 600 de aves, 100 de reptiles y 120 de anfibios. Estos datos lo convierten en el ecosistema más rico de Centroamérica. Por décadas, la desidia y los conflictos de intereses de los distintos gobiernos impidieron que este humedal en toda su extensión fuera declarado como un área protegida. Los intereses madereros, ganaderos, arroceros y de palma aceitera han sido una amenaza próxima a la supervivencia de este territorio. El proyecto de refugio de vida silvestre propuesto por el actual Ministerio de Ambiente comprende una extensión territorial de poco más de la mitad de lo que científicos y grupos ambientales han recomendado. Sin embargo, esta iniciativa enfrenta unas 105 titulaciones de tierras irregulares dentro de la laguna, hecho que ha causado que el Ministerio de Ambiente haga una denuncia penal. Mientras este entramado de reclamos y litigios se resuelve, el ecosistema más importante de Panamá peligra y con él nuestra propia supervivencia.
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23 ene 2017 - 05:00 AM