La presidenta de Corea del Sur fue destituida en el día de ayer por el Parlamento de su país. A pesar de que la mandataria pidió disculpas por el escándalo de corrupción que protagonizó, diputados de todos los partidos, incluyendo al suyo, decidieron separarla del cargo. Esa acción patriótica, y muy responsable es una muestra del porqué Corea del Sur es un país desarrollado. Hace 50 años Panamá tenía mejores indicadores sociales y económicos que aquel país. Hoy, en cambio, nuestra nación presenta grandes dificultades para juzgar a los más poderosos corruptos de nuestra clase política. Los panameños hemos tenido que depender principalmente del trabajo de periodistas y medios de comunicación nacionales y extranjeros para conocer la turbia realidad de lo que aquí pasó, y de lo que no se ha podido investigar a profundidad por las barreras y obstáculos que enfrentan nuestras instituciones. La diferencia de las culturas políticas de Corea del Sur y de Panamá es la explicación fundamental de los distintos niveles de desarrollo. Los ciudadanos somos los llamados a cambiar esto, exigiendo la extradición del expresidente autoexiliado y su debido juzgamiento.
hoyporhoy
10 dic 2016 - 05:00 AM