Los miembros de la Asamblea Nacional tienen como principales funciones elaborar las leyes y vigilar la buena marcha de los asuntos del Estado. Para cumplir con esos fines, tienen necesariamente que asistir al pleno legislativo y a las comisiones, a fin de deliberar, estudiar, cuestionar y analizar los temas que son de su responsabilidad, sin olvidar que en realidad ellos son los ojos y oídos del pueblo que los eligió. La reciente legislatura concluyó con mucha pena, y sin ninguna gloria, porque no fueron capaces de atender una tarea esencial como la de designar un magistrado del Tribunal Electoral ni aprobar a tiempo las reformas a la ley de contrataciones públicas, ni el marco jurídico bajo el cual se rigen nuestras elecciones. El ausentismo es la contraparte del clientelismo. So pretexto de “atender” las necesidades de sus circuitos abandonan sus curules, olvidándose de su juramento a servir. Vale la pena destacar a los diputados Ana Matilde Gómez y Juan Carlos Arango, quienes tienen un rendimiento y una asistencia perfecta, demostrando que su trabajo es un compromiso que sí es posible cumplir.
hoyporhoy
14 nov 2016 - 05:00 AM
