Arriba el fin de año y, con ello, se despliegan bandas de música y guerra de cientos de escuelas y colegios en todo el país. Es el mes de la patria; miles de jóvenes brindan sus talentos musicales para rendir homenaje a la tierra que los vio nacer y donde probablemente la mayoría crecerá y trabajará. Si bien las marchas son una bella forma de expresión patriótica, no hay que olvidar que existen muchas otras maneras de hacer patria, en especial, en los centros escolares, donde nuestros estudiantes se preparan no solo para ser profesionales, sino ciudadanos de un país que tiene muchos problemas, aunque el que parece ser el más crítico es la creciente tolerancia a la desvirtud y carencia de valores. Patria es amar a nuestro país, nuestra cultura, pero también ser personas de bien; dejar atrás la ignorancia y luchar por ideales que ahora parecen lejanos, pero hacerlo sin claudicar. Si queremos estar orgullosos de nosotros mismos, hay que hacer un alto y tomarnos en serio el futuro. De lo contrario, terminaremos siendo una caricatura: patrioteros que no soportamos la crítica, porque la mediocridad reina en medio de un vergonzoso absolutismo en el que no hay respeto por la honradez, la integridad, la moralidad y la decencia.
hoyporhoy
02 nov 2016 - 05:00 AM