El fallo que anuló las investigaciones al “círculo cero” de Ricardo Martinelli sigue generando enconadas polémicas. Esa sentencia –que evita que los investigados sean llevados a la justicia para determinar si de su parte hubo una acción delictiva– es otro duro golpe a la institucionalidad de un órgano que ya carece de credibilidad; en el que algunos de sus altos cargos parecen comportarse como miembros de una pandilla, en vez de jueces. Una frase en el acuerdo que firmó el hoy convicto expresidente de la Corte Suprema de Justicia ha sido la excusa para que los firmantes del fallo propicien la impunidad más descarada, sin considerar siquiera que la Asamblea Nacional solo estaba facultada para juzgar al exmagistrado Moncada, no así a los que investigaba el Ministerio Público, quienes deben enfrentar la justicia ordinaria. Ojalá el Ministerio Público concurra a la Corte Suprema, a ver si este entuerto se corrige, mientras los diputados deciden si hacen el trabajo de sanear el Órgano Judicial o –como antes ha solido ocurrir– se convierten en cómplices de quienes no tienen el más mínimo escrúpulo para pisotear su alta investidura.
hoyporhoy
17 oct 2016 - 05:00 AM
