El país debería estar conmovido por la situación de los docentes que a estas alturas del año escolar todavía no reciben sus salarios. Se estima que más de mil 100 maestros y profesores enfrentaron esta situación. Las razones y justificaciones burocráticas abundan, pero todas estas lo que demuestran es que el emperador no lleva vestimentas, es decir, que el Meduca no es capaz de cumplir con las tareas más básicas y esenciales de su operación administrativa. ¿Si no se le paga a tiempo al personal que debe impartir las clases, cómo es que se esperan mejores resultados en el sistema educativo? Estamos en el siglo XXI, y el Estado cuenta con todos los recursos tecnológicos para poder pagarle a sus cónsules en países lejanos, y desembolsar jugosos viáticos a sus altos funcionarios para sus giras en el extranjero. Pero a la vez, no es capaz de cumplirle a los servidores públicos más importantes para el futuro del país. Definitivamente, tenemos las prioridades equivocadas.
hoyporhoy
15 oct 2016 - 05:00 AM
