Con la inauguración del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá se abre una valiosa oportunidad para incrementar, con el puerto de Corozal, los servicios logísticos que ofrece el país a la marina mercante del mundo. Sin embargo, una coalición de intereses creados ha producido una enorme oposición al nuevo desarrollo portuario. Panamá necesita las divisas, los empleos y las nuevas oportunidades de negocios que la ampliación del Canal ha creado y que otros países del área están aprovechando mejor que el nuestro. Nuevamente, la Asamblea Nacional tiene la oportunidad de ponerse a la altura de la historia y hacer valer los mejores intereses del país. Es urgente que la Autoridad del Canal de Panamá obtenga el marco jurídico competitivo para atraer a los mejores socios posibles para hacer realidad esta iniciativa. Sería irónico y sumamente doloroso que los panameños dejásemos que el apetito voraz del tráfico de influencias le negara a toda la nación esta importante alternativa económica que contribuiría al bienestar de todos. Eso es darle la espalda a la vocación y a las ventajas competitivas que tanto nos han costado construir en los últimos años. Tamaño error no se puede permitir.
hoyporhoy
26 sep 2016 - 05:00 AM
