Nuevamente, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se muestran incapaces de tomar acción sobre un tema banal pero sumamente simbólico: la reglamentación de sus viajes. Con tantos temas trascendentales por atender, los máximos funcionarios judiciales del país siguen sin entender lo ofensivo que resultan algunas de sus prácticas para un pueblo desesperado por justicia. Cuando uno de los nueve principales se ausenta, hay que habilitar un suplente, pero a pesar de esto, los casos caen en mora e importantes decisiones se dilatan. En esta ocasión, el colectivo pospuso su decisión sobre turismo judicial, porque le falta la auditoría de la Contraloría General de la República para conocer cuánto se gastaron. ¿De verdad necesitan ese dato? Esta es una cuestión ética sobre la que las cifras y los tecnicismos solo sirven para manchar más la mala imagen que tiene el Órgano Judicial, y que ellos insisten en desmejorar. El servicio público no puede ser el medio para satisfacer vanidades personales. La humildad en el ejercicio del poder, también es justicia.
hoyporhoy
23 sep 2016 - 05:00 AM