En 1961 el presidente Roberto Chiari impulsó la creación del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) para sistematizar la gestión del agua por parte del Estado. Después de décadas gloriosas de logros en materia de sanidad, el paternalismo y la carencia de buenas políticas públicas sobre los recursos hídricos han llevado a la institución a que 45% de sus clientes esté en mora y un porcentaje similar del agua potable se pierda todos los días. En este tema ha ocurrido lo impensable: los panameños se han acostumbrado al agua embotellada, a recibirla por medio de tanques cisterna y al pésimo servicio del Idaan. Mientras, las sequías, la contaminación de los cauces de los ríos y lagos, y los negociados han terminado de victimizar a toda la población. La oportunidad está servida para que un nuevo proyecto de ley contribuya a liberar al Idaan de la desorganización del Estado, y a formar una nueva cultura de gestión del agua en nuestro país. La solución es responsabilidad de todos y tener la institucionalidad que lo haga realidad es una tarea urgente.
hoyporhoy
12 sep 2016 - 05:00 AM
