Los atletas son héroes que se enfrentan a grandes obstáculos a cambio de tener la oportunidad de escuchar el himno nacional, y volver a casa con el reconocimiento de que hicieron el máximo esfuerzo para que nuestra bandera fuera izada en un sitio preferencial. La lucha cuesta arriba de privaciones, duro entrenamiento, a menudo en condiciones adversas y sin el suficiente y necesario apoyo institucional o privado, se ve recompensada por ese instante, por la posibilidad de acariciar el cielo olímpico, ganar, y obtener una medalla que premie tanto sacrificio. Claro, a menudo no se gana, el triunfo es esquivo y a veces la suerte juega en contra. Pero el espíritu olímpico prevalece sobre toda adversidad y se valora el hecho de participar, más allá de la victoria o la derrota. Por ello, cada uno de los atletas que nos representó en Río de Janeiro, pertenece ya al círculo de los grandes inmortales de nuestra historia. Todos son nuestros ganadores, verdaderos guerreros que han alcanzado estar entre los mejores. Gracias por este maravilloso regalo que merece nuestro aplauso, y por mostrar al mundo lo mejor de Panamá.
hoyporhoy
21 ago 2016 - 05:00 AM
