Nuevamente el pueblo venezolano ha sido burlado. Después de un heroico esfuerzo de recolección de firmas, bajo terribles condiciones de represión e intimidación, se consiguieron las rúbricas necesarias para iniciar el proceso de referendo revocatorio del presidente Nicolás Maduro. El círculo cero del régimen de ese país, supo capear la tormenta de rechazo popular, alargando los plazos y jugando con los procedimientos. Si se aceptan los términos propuestos por el Gobierno venezolano, la revocatoria de mandato solo afectará a Maduro. Su vicepresidente, el que él decida nombrar, se mantendrá en el cargo hasta 2019. Existen todas las capacidades para realizar esa votación popular este año, y acabar finalmente con la tiranía que desgobierna al hermano país. Prolongar por dos años más las colas, la desesperanza, la violencia y la carestía, es otra indignidad más que Maduro y sus acólitos le hacen padecer a su nación. La comunidad internacional debe aumentar la presión para hacerle saber con toda claridad, al inquilino del Palacio de Miraflores, que la hora de los dictadores se acabó en América Latina.
hoyporhoy
10 ago 2016 - 05:00 AM
